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Guerra abierta entre clanes en Son Gotleu

Una familiar de los Sheriffs avisa de que no se van de Mallorca y están contactando con otras familias para hacer frente a los Pelúos

La calle Indalecio Prieto, en Son Gotleu. | GUILLEM BOSCH

La calle Indalecio Prieto, en Son Gotleu. | GUILLEM BOSCH

La familia de los Sheriffs, que tiene a seis de sus miembros en prisión por tirotear a un joven de los Pelúos hace dos semanas en Son Gotleu, no está dispuesta a marcharse de Mallorca, como pretenden sus rivales, y está contactando con otros clanes para hacerles frente. Mientras tanto, la Policía Nacional ha reforzado la vigilancia en esta barriada de Palma para tratar de frenar la escalada de tensión desatada tras el tiroteo.

«Ni de los Sheriffs ni de los Manzano se ha ido nadie», explica una familiar de estos clanes. «Y estamos hablando con otras familias de Palma para echar a los Pelúos, porque si quieren hacernos algo va a haber aquí una guerra mundial». Esta familiar explica que tras la detención e ingreso en prisión de seis miembros de los Sheriffs por el tiroteo del pasado día 18 de mayo, el resto de la familia permanece recluida en sus casas para evitar enfrentamientos, «pero ninguno se ha marchado de Mallorca y no piensan hacerlo».

Este grupo tiene relaciones familiares con otros clanes gitanos de Palma y han iniciado contactos para tratar de hacer un frente común frente a los Pelúos, a los que califican de «muy peligrosos y violentos».

El enfrentamiento entre las dos familias se originó por el control de un piso okupado. Según esta mujer, los Pelúos tenían allí una plantación de marihuana y acusaron a los Sheriffs de haber alertado a la Policía para expulsarles. Los Pelúos les reclamaban 70.000 euros por la plantación que habían perdido.

Los dos clanes mantuvieron varios enfrentamientos, que alcanzaron el clímax cuando varios miembros de los Sheriffs fueron armados a uno de los domicilios de los Pelúos, en la calle Sant Fulgenci de Palma. Allí dispararon contra un joven y contra las ventanas de la casa, en la que había una familia con niños. El joven recibió tres tiros, aunque solo sufrió heridas leves. Esta situación provocó un enfrentamiento abierto, y la Policía se volcó en capturar a los autores antes de que hubiera una venganza que causara un baño de sangre.

Seis de los presuntos implicados en el tiroteo ingresaron en prisión tras ser detenidos, pero los Pelúos reclaman que el resto de la familia se marche de Mallorca si no quieren sufrir represalias.

«Hablan mucho de ese tiroteo», comenta la familiar de los Sheriffs, «pero no dicen que los Pelúos fueron tres días después y dispararon contra una casa de la plaza Orson Welles, en la que había una mujer mayor que no ha hecho en su vida más que cuidar de sus hijos». Esta mujer admite la necesidad de poner paz entre las familias, pero acusa a los Pelúos de impedirlo. «Como van de víctimas, ahora están muy crecidos, y van por ahí armados. Hay un mayor de su familia que quiere poner paz, pero los jóvenes no le hacen caso».

La Policía Nacional es consciente de que se mantiene la tensión entre los distintos clanes familiares y ha reforzado su presencia en la barriada en un intento de evitar que se reproduzcan los enfrentamientos.

Así vivieron los vecinos el tiroteo en la barriada de Son Gotleu

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