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Despedido y acusado

La red de Logan, el enfermero que vacunaba ilegalmente contra el covid

El sanitario de La Línea de la Concepción inmunizó saltándose las listas a amigos y gente del entorno del narcotráfico

Un sanitario prepara una dosis de la vacuna contra el COVID.

Un sanitario prepara una dosis de la vacuna contra el COVID.

Los policías que tenían que averiguar cuál de los 58 enfermeros y enfermeras del Área Sanitaria de Campo de Gibraltar estaba poniendo ilegalmente vacunas contra el covid 19 lo llamaron operación Logan. Lo hicieron en homenaje al personaje de la película y serie de televisión de los años 70, situada en el siglo XXIII y en la que las personas deben morir al cumplir los 30 años. Tras dos meses de investigación, los agentes lograron identificarlo, fotografiarlo poniendo vacunas ilegalmente incluso en la calle y detenerlo. Logan está acusado de cohecho, malversación y falsedad documental.

Logan, hijo de una enfermera y un policía local, fue contratado para hacer frente a la campaña extraordinaria de vacunación contra el covid-19 en el hospital de La Línea de la Concepción (Cádiz). La policía apunta que puso más de 50 dosis de vacunas a personas a las que no les correspondía. Todo indica que no tenía una tarifa fija, aunque las pesquisas apuntan que podía cobrar unos 150 euros por la primera dosis y hasta 300 euros por la segunda, según fuentes del caso.

"El lío"

Los investigadores de la UDEV de La Línea estudiaron la vida diaria y nocturna de esos 58 enfermeros. Y Logan les hizo levantar las orejas. Descubrieron que se relacionaba con personas que ellos tenían bajo el radar por estar cerca "del lío” como llaman al entorno de diferentes clanes de tráfico de hachís. Al poner la lupa sobre este enfermero, hallaron que conducía un flamante Mercedes CLA color gris mate con franjas naranjas, con un precio mínimo de 32.000 euros y al que había equipado con todos los lujos. El problema es que Logan no había tenido un trabajo estable hasta la campaña de vacunación contra el coronavirus.

Comenzaron a seguir al enfermero, que salía cada día a poner vacunas a domicilio junto a otra compañera. Durante su jornada, pinchaban la vacuna a unas 14 personas, todos mayores de 70 años, y todos incluidos legalmente en las listas del hospital. Luego, cuando su compañera se iba, Logan seguía vacunando en b, pero con los policías vigilándole, escuchándole y fotografiándole incluso.

"Me sobra una vacuna"

Así, comprobaron que pinchaba vacunas en una calle de La Línea, dentro de un coche e incluso con la bata sanitaria puesta. Todo empezó, según fuentes de la investigación, con personas de su entorno familiar, “como si fuera un Robin Hood contra el covid, una especie de labor humanitaria”, explican. Pero la cosa se fue extendiendo. Una mujer que ha sido detenida afirmó que Logan la había pinchado la vacuna antes de tiempo porque era su exsuegra. Otro detenido afirmó que él simplemente había llegado al hospital de La Línea y allí escuchó a un enfermero decir: “Me sobra una vacuna, ¿quién la quiere?" Y levantó el brazo para ofrecerse voluntario.

Todo indica que Logan utilizaba para su circuito clandestino el sobrante o culillo de los viales de otras vacunas que habían sido puestas legalmente a ciudadanos en el hospital. Después de realizar los pinchazos ilegales, tachaba el nombre de las personas, que pasaban a constar como vacunados legalmente. De esa forma conseguía, de nuevo, dosis enteras para seguir vacunando por su cuenta.

Imagen del maletín con viales que llevaba el enfermero detenido en La Línea de la Concepción (Cádiz). El Periódico

"Ponme de la buena"

Entre los beneficiados de Logan, los agentes han detectado a “gente del lío”, personas conocidas por sus relaciones con el narco que también habrían sido vacunados. Los últimos días antes de ser detenidos, los más osados se atrevían a pedirle vacunas casi a la carta. “Ponme de la buena, ¿eh?”, en alusión a la vacuna de Pfizer. Los policías tratan ahora de averiguar cuántas personas se pusieron las vacunas con la red de Logan, saltándose las listas y las normas. Tienen detectadas personas que llegaron hasta La Línea procedentes de otras provincias de Andalucía, e incluso de otros lugares de España. Los vacunados ilegalmente a los que se ha tomado declaración han rechazado haber pagado por ello.

Logan se ha acogido a su derecho a no declarar. Acusado y en libertad provisional, la investigación de la policía nacional le sorprendió y le detuvo cuando conducía su Mercedes. Aun tiene sin pagar varias cuotas pendientes

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