Los dos neonazis que agredieron a un portero negro de la Playa de Palma y le causaron graves lesiones por motivos racistas no entrarán en prisión. La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma ha condenado este lunes a cada uno a dos años de cárcel por lesiones graves. Dicha condena ha quedado en suspenso, al carecer de antecedentes penales.

Con carácter previo a la celebración del juicio, las distintas partes han alcanzado un acuerdo de conformidad. En virtud de este pacto, la petición fiscal para los dos acusados se ha rebajado sustancialmente. En un principio, el ministerio público había solicitado 26 años para los dos procesado.

Los dos acusados, Johannes Herre y Roberto Falke, han indemnizado a la víctima con 150.000 euros antes de la vista. Este hecho ha sido considerado como una atenuante muy cualificada de reparación del daño. Mientras, el fiscal ha mantenido la acusación de lesiones graves con la agravante de motivos racistas.

La sentencia también ha prohibido a los dos condenados acercarse a menos de 500 metros durante 12 años. La resolución judicial también les impide viajar a Mallorca durante cinco años.

Los hechos ocurrieron sobre las 21.00 horas del 7 de junio de 2019 en la discoteca Megapark de la Playa de Palma. El portero recriminó a un joven que se bajara del escenario cuando fue agredido por los ahora condenados por la espalda. Uno de ellos le golpeó por la espalda y le siguieron agrediendo en el suelo. Ambos llevaban camisetas con consignas nazis y le dijeron “jódete negro de mierda”. La víctima ha perdido movilidad en un brazo y en la pierna izquierda como consecuencia de la lesión medular sufrida.

Cruces gamadas en el móvil

Mientras el portero senegalés estaba en el suelo, los agresores, según recogió el fiscal en su escrito de acusación, profirieron gritos racistas contra la víctima tales como «Jódete negro de mierda».

El carácter neonazi quedó evidente desde el primer momento. Los agresores eran ultras de un equipo de Leipzig. Uno de ellos vestía una camiseta con la leyenda «Deutsche Junge» (jóvenes alemanes), vinculado a la extrema derecha. Además, los agentes de la Policía Local de Palma que realizaron la primera intervención les pidieron que se identificaran. Cuando uno de ellos les mostró su teléfono móvil, los policías se percataron de que tenían cruces gamadas y proclamas del Ku Klux Klan.

La víctima: «Ahora solo quiero pasar página»

Renqueando y notoriamente más delgado que en 2019, Abdu, como era conocido este entonces portero de la discoteca Megapark de la Playa de Palma, acudió este lunes a la Sala de la Audiencia Provincial de Palma. Desde su asiento escuchó hablar a los dos jóvenes neonazis, en videoconferencia desde Leipzig. Ambos reconocieron ser autores de la brutal paliza que le ha dejado lesiones medulares, la mitad izquierda medio paralizada, entre otras muchas secuelas. Los dos se libraron de ingresar en prisión, pese a la abultada petición inicial de condena. «Ahora solo quiero pasar página», acertó a decir Abdu poco después de abandonar la sala donde se enjuició a los autores de la brutal agresión racista que sufrió.