La fiscalía reclama sendas penas de dos años de prisión y otros tantos de inhabilitación para tres responsables de una empresa de mantenimiento por la muerte de un trabajador en el aeropuerto de Son Sant Joan, en Palma. La acusación sostiene que la víctima, que falleció al caer desde una altura de cinco metros, no disponía de las medidas de seguridad adecuadas. Ayer se celebró una vista previa del caso y las partes no alcanzaron un acuerdo, por lo que el juicio se celebrará el próximo mes de septiembre.

Los hechos ocurrieron el 24 de enero de 2019, cuando la víctima estaba trabajando en la reparación de unos cables sobre una cinta transportadora de equipajes. El hombre, de 53 años, se precipitó al vacío, sufrió graves lesiones en la cabeza y falleció en el acto.

Las pesquisas posteriores revelaron que el trabajador solo llevaba una gorra como medio de protección. La fiscalía considera que sus superiores no le facilitaron las medidas de seguridad pertinentes y les acusa de delitos contra la seguridad de los trabajadores y de homicidio imprudente, explicaron fuentes conocedoras del caso.