Agentes de la Policía Nacional arrestaron el miércoles a un hombre de 52 años que el día anterior presuntamente pegó fuego a dos contenedores de basura en la calle Joan Miró, en Palma, y luego se quedó a ver actuar a los bomberos. El sospechoso es un delincuente habitual, con más de una cincuentena de detenciones anteriores, la mayoría por robos. Hasta ahora no tenía antecedentes por incendio.

El fuego se declaró el pasado martes sobre la una de la madrugada, en un lugar de la calle Joan Miró donde había dos contenedores de basura. La central del 091 recibió un aviso alertando de que los depósitos de basura se estaban quemando. Cuando la primera patrulla llegó al lugar los contenedores estaban ya envueltos en llamas y varios vecinos de la zona estaban apartando unas motos que estaban aparcadas al lado, para evitar que fueran alcanzadas por el fuego.

Los agentes solicitaron la intervención de los Bombers de Palma, que sofocaron el incendio rápidamente, aunque no pudieron evitar que los contenedores quedaran totalmente destruidos por el fuego.

Mientras tanto, la Policía se entrevistó con las personas que se habían congregado en la zona, en un intento de localizar a algún testigo que hubiera visto cómo se originó el fuego y que permitiera localizar al responsable. Sin embargo, estas gestiones no dieron resultado.

Las investigaciones prosiguieron y los agentes pudieron, a lo largo del día siguiente, identificar al presunto autor del fuego. Comprobaron que se trataba de un hombre de 52 años que se había congregado allí aquella noche y que había sido identificado como testigo. Parece ser que tras provocar el incendio se quedó para ver actuar a los bomberos.

El miércoles por la mañana fue detenido por la Policía como presunto autor de un delito de incendio. En el momento del arresto le intervinieron dos mecheros que presuntamente utilizó para pegar fuego a los contenedores.

Mecheros intervenidos al detenido.

Mecheros intervenidos al detenido.

Los investigadores comprobaron que se trata de un delincuente habitual con más de cincuenta arrestos en su historial. La mayoría de esas detenciones eran por delitos contra la propiedad, tanto robos con fuerza, robos con violencia y hurtos. El 13 de abril de 2019 fue también detenido por fracturar el escaparate de una oficina bancaria en la calle Arxiduc con una tapa de alcantarilla. Hasta ahora no tenía antecedentes por delitos de incendio.