Uno de los siete miembros de la banda de ladrones de cajas fuertes detenida hace diez días en Palma fue condenado ayer por un violento atraco. El acusado, en prisión provisional por esa causa, aceptó una condena de dos años de cárcel por robar joyas en una casa de la ciudad y dar una paliza al nieto de la víctima, que lo sorprendió in fraganti. El procesado, J.F.N., cubano de 50 años, propinó mordiscos, patadas y puñetazos al perjudicado por todo el cuerpo y logró huir con alhajas valoradas en 665 euros. Un compinche suyo, que lo esperaba en un coche en el que ambos huyeron, aceptó la misma condena. El hombre tenía ya antecedentes por delitos contra el patrimonio y fue juzgado por un sonado robo de 300.000 euros, del que fue absuelto.

Los dos acusados admitieron ayer en un juzgado de lo penal su participación en el robo de las joyas, cometido en una planta baja de la calle Caterina Tarongí, en La Vileta, en la noche del 23 de junio de 2019. La moradora, una mujer mayor, no estaba en casa en ese momento. J.F.N. se coló en el patio exterior de la vivienda y rompió el marco metálico de una puerta de cristal para entrar en el domicilio. Una vez allí, recorrió varias estancias y consiguió sustraer varias joyas. Mientras, el otro procesado esperaba y vigilaba en un Mercedes aparcado en la zona.

El nieto de la víctima, que vive en la casa contigua, detectó la presencia de un intruso y fue a la vivienda para ahuyentarlo. El ladrón reaccionó con gran violencia y la emprendió a mordiscos, patadas y puñetazos contra él. Consiguió así escapar de la casa con las joyas y llegar hasta el coche donde le esperaba su compinche. Ambos huyeron a bordo del vehículo.

El perjudicado sufrió mordeduras, fracturas, esguinces, contusiones y abrasiones en varias partes del cuerpo. Tuvo que ser atendido en un centro médico y tardó casi dos meses en recuperarse de las lesiones.

La investigación abierta por el grupo de Atracos permitió arrestar a los dos procesados entre septiembre y noviembre de ese año. La fiscalía les imputó delitos de robo con violencia en casa habitada y lesiones. Para J.F.N., que acababa de ser condenado por desvalijar dos casas en Palma, reclamó siete años de cárcel y para el otro procesado, seis.

Ayer, el ministerio público y los abogados defensores alcanzaron un acuerdo de conformidad y los dos acusados aceptaron finalmente sendas condenas de dos años de prisión. Habían consignado ya casi 5.000 euros para indemnizar al hombre agredido. Los dos delincuentes reconocieron los hechos en un juzgado de lo penal de Palma.

Desvalijar viviendas de lujo

J.F.N., cubano de 50 años, fue detenido por la Policía Nacional hace apenas dos semanas como presunto miembro de una banda que durante meses se dedicó a robar cajas fuertes en pisos y casas de lujo de Palma. Según los investigadores, el grupo habría obtenido un botín de cientos de miles de euros en dinero en efectivo y joyas en al menos una docena de golpes en la ciudad. Además, sospechan que habrían actuado también en la Part Forana y están llevando a cabo gestiones para confirmarlo. En la operación fueron detenidas siete personas, cinco de las cuales -J.F.N. entre ellas- permanecen en prisión provisional.

La Policía desarticula en Palma a un grupo criminal dedicado al robo con fuerza en viviendas de alto poder adquisitivo Policía Nacional

Este acusado fue también detenido, procesado y juzgado junto a dos ex policías nacionales por un atraco a punta de pistola en s’Arenal en julio de 2015. Simulando un control policial, lograron hacerse con 300.000 euros de la recaudación del Bierkönig. Los dos exagentes fueron condenados a siete años de cárcel, pero la jueza absolvió a J.F.N. por falta de pruebas contra él.