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Alquila un piso que no es suyo en Ibiza, se queda con el dinero y el estafado en la calle

El juzgado condena a un año de prisión al estafador, que también tendrá que devolver los 970 euros a la persona que se los adelantó en concepto de reserva

Detalle de la fachada de los juzgados de Ibiza

Detalle de la fachada de los juzgados de Ibiza

Los magistrados de la sección segunda de la Audiencia Provincial han ratificado la condena a un año de prisión por el delito de estafa a un hombre que se hizo pasar por el dueño de un piso de ibiza y formalizó un contrato de reserva de alquiler de la vivienda por el que cobró 970 euros. Además del año de prisión por la estafa que supone hacerse pasar por el dueño del piso, ubicado en el pueblo de Puig d’en Valls, en el municipio de Santa Eulària, el hombre ha sido condenado a indemnizar a la persona a la que estafó con los 970 euros que pagó más los intereses legales. En un principio, la Fiscalía de Ibiza pedía una pena de un año y medio de prisión.

El condenado recurrió la sentencia original, que dictó el Juzgado de lo Penal número 2 de Ibiza, pero la Audiencia, el pasado mes de noviembre, rechazó el recurso y ratificó por completo la pena impuesta contra el acusado. Este dijo a la persona a la que estafó que no pudo entregar el piso por cuya reserva había pagado 970 euros porque «había tenido un accidente y no había podido gestionar la salida de los inquilinos».

Según explican los jueces en el capítulo de hechos probados de la sentencia, el acusado se hizo pasar por el propietario del piso y en febrero de 2016 suscribió un contrato que denominó de «reserva de vivienda» con la víctima de la estafa. La duración del contrato, como «arrendatario» era desde el 25 de abril hasta el 30 de octubre de ese mismo año 2016. El estafado, a través de una segunda persona, ingresó los 970 euros en la cuenta bancaria que le facilitó el condenado.

Pero cuando llegó la fecha el acusado manifestó al estafado que no podía ocupar la vivienda, «pues había tenido un accidente y no había podido gestionar la salida de los inquilinos», apunta la sentencia. «Pese a que le requirió para la devolución del dinero, ya nunca más contestó a sus llamadas», añade.

Más adelante, en el juicio, el acusado manifestó que no pudo facilitar el acceso a la vivienda a la persona con la que firmó el contrato y le pagó los 970 euros porque ingresó en prisión. «Y ello no se pone en duda», apuntan los jueces. «Pero sucede que, pese a tener la cuenta de la que provenía el dinero, jamás procedió a su devolución, pese a manifestar en el acto del juicio que no lo hizo porque no sabía como localizar al denunciante, del que además no tenía su teléfono», señalan los jueces.

«Lo relevante es, por tanto, que el acusado se hizo pasar por propietario y así obtuvo un dinero para reservar la vivienda en concepto de arrendamiento y ello motivó el desembolso del perjudicado que se vio privado del dinero y no pudo ocupar la vivienda como arrendatario», resumen los magistrados.  

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