Tres responsables de una obra fueron condenados ayer a sendas penas de un año y medio de prisión por la muerte de un trabajador que cayó de un primer piso al ceder una barandilla mal instalada en Palma. Los acusados, responsables de las medidas de seguridad, se declararon autores de delitos de homicidio imprudente y contra los derechos de los trabajadores tras alcanzar un acuerdo con la fiscalía. La familia de la víctima será indemnizada con más de 200.000 euros a través de la compañía de seguros.

El accidente ocurrió el 19 de diciembre de 2017 en las obras de construcción de un complejo residencial en la calle General Ramón Despuig, en Son Rapinya. La víctima, de 59 años, estaba trabajando en el primer piso cuando se apoyó en una barandilla de seguridad que cedió. El obrero cayó al vacío y falleció en el acto por las graves lesiones sufridas. La investigación reveló que la estructura no estaba bien instalada.