Un hombre fue detenido el sábado por la noche en Alcúdia por conducir ebrio, incumplir el toque de queda y quebrantar una orden de alejamiento de su pareja, que iba con él en el coche. El acusado triplicó la tasa máxima de alcohol permitido. En el arresto participaron la Policía Local y la Guardia Civil.

El acusado fue interceptado, hacia las once de la noche, por una patrulla de la Guardia Civil. Los agentes le dieron el alto en la avenida Pere Mas i Reus para comprobar si estaba vulnerando las restricciones impuestas por la crisis del coronavirus o se desplazaba por una causa justificada. Cuando le preguntaron, los guardias comprobaron que presentaba síntomas de estar ebrio, por lo que solicitaron la colaboración de la Policía Local de Alcúdia para realizar la prueba de alcoholemia. El resultado fue de 0,75 miligramos del alcohol por litro de aire espirado, el triple del máximo permitido.

En el coche iba también una mujer, pareja del acusado. Los agentes comprobaron que sobre él pesaba una orden de alejamiento por un caso de violencia machista, que le prohíbe acercarse y comunicarse con ella.

Así, el hombre quedó detenido por delitos contra la seguridad vial y quebrantamiento, y se levantó un acta de infracción administrativa por incumplir el toque de queda decretado por la crisis sanitaria del coronavirus.