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Semana negra | Polémica expulsión de un transeúnte de una albergue

Momentos de tensión en las que un transeúnte amenazó con saltar al vacío.

Momentos de tensión en las que un transeúnte amenazó con saltar al vacío.

La expulsión de un transeúnte de un albergue municipal de Palma por supuesto consumo de drogas se tradujo el jueves en un cruce de acusaciones y en momentos de tensión en los que el residente amenazó con saltar al vacío desde una ventana. La intervención de agentes de la Policía Nacional fue determinante para apaciguar los ánimos y para hacer que el hombre, de 55 años, desistiera. El centro había realizado unas pruebas a este transeúnte que, al parecer, dieron positivo en consumo de cocaína. Mientras, esta persona negó categóricamente haber tomado droga alguna e interpuso una denuncia ante el Juzgado de guardia para cuestionar la toma de muestras de orina y la cadena de custodia de estas. También aportó unos análisis que, al parecer, daban negativo en drogas. Una de las cláusulas establecidas para residir durante un año en este albergue era no consumir sustancias estupefacientes. Cuando le comunicaron que debía abandonar las instalaciones, el hombre se encerró y amenazó con saltar al vacío desde la ventana. Tras un prolongado diálogo, los agentes le aplacaron los ánimos. Fue trasladado en ambulancia a un hospital, donde le dieron el alta y le dijeron que podía volver provisionalmente a dicho albergue.

Parte a bolígrafo de incidencias de Bombers de Palma

La entrada en vigor de un nuevo sistema informático en el parque de Bombers de Palma, con la llegada de 2021, no se ha llegado a materializar. El antiguo sistema ha quedado obsoleto y su nueva versión no acaba de implantarse. Entre tanto, el sargento de guardia de bomberos se encarga de apuntar a la vieja usanza, con papel y boli, las incidencias de cada jornada. Bomberos convertidos en amanuenses.

Anfetamina incómoda   en la Audiencia de Palma

Durante el juicio a un joven por montar un laboratorio de drogas en Palma se vivió una situación algo surrealista. El abogado y la fiscal habían llegado a un acuerdo por el que el sospechoso se hacía responsable de algo más de un kilo de una sustancia alucinógena. El problema es que también se le incautó un gramo de anfetamina, cuya posesión no debía ser finalmente penada. Letrado y fiscal debatieron cómo sacar esa droga del escrito de acusación y, por ende, de la sentencia. En un momento dado plantearon eliminarla sin más. El tribunal, algo sorprendido, les indicó que eso no podía ser. Finalmente, acordaron considerar que era para consumo propio.  

Una abogada con el abrigo  puesto por la pandemia

Una abogada llevaba varias horas en un juicio junto a una ventana abierta, por la que se colaba un intenso frío. La letrada acabó levántandose para cerrarla, pero el tribunal le dijo que no podía porque la sala debe estar ventilándose continuamente. Así que la mujer acabó poniéndose el abrigo y echando mano de una fina manta para no congelarse.

La pareja de policías que  declaró desde el salón de casa

En esa misma vista había varios policías citados a declarar. Uno de ellos lo hizo por vía telemática desde el salón de su casa. La conexión no falló, cosa casi insólita en la administración de Justicia. Cuando concluyó su testimonio, la magistrada le preguntó si el siguiente agente que debía ser interrogado estaba allí con él. «Sí, es mi pareja», respondió. Y cedió su asiento a su compañera para que prestase declaración.

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