Una mujer de 82 años y su cuidadora, de 24, tuvieron que ser hospitalizadas en la madrugada de ayer tras resultar intoxicadas por inhalación de humo durante un incendio que se declaró en un piso de s’Arenal de Llucmajor. Las llamas provocaron grandes desperfectos en la vivienda. Varios coches que estaban estacionados en la calle sufrieron daños por la caída de cascotes y de un colchón incendiado.

Según informan fuentes de los distintos organismos de emergencia que intervinieron, el incendio se declaró sobre las dos y veinte de la madrugada de ayer, en un cuarto piso ubicado en el número 114 de la calle Sant Cristòfol, en s’Arenal de Llucmajor.

Según los primeros indicios el fuego se originó en una manta eléctrica, que prendió el colchón de una de las camas y provocó una densa humareda. En el domicilio dormían en ese momento una anciana de 82 años y su cuidadora, una joven de 24.

Tanto los Bombers de Mallorca como la Guardia Civil y la Policía Local de Llucmajor recibieron avisos de testigos, que veían la humareda y llamas que salían del balcón. Las primeras patrullas de la Policía Local que llegaron al lugar se encontraron a la anciana, sentada en el portal del edificio. La mujer aparentaba tener problemas para respirar, por lo que se requirió con urgencia una ambulancia al 061.

Una vez en el piso los agentes comprobaron que en el interior estaba la joven cuidadora, que había sacado el colchón en llamas a un balcón con ayuda de un vecino.

Las llamas provocaron desperfectos en la fachada del edificio y el desprendimiento de varias baldosas. El colchó encendido cayó también desde el cuarto piso de altura, lo que provocó diversos daños en varios coches que estaban estacionados en la calle.

Una joven y una anciana fueron trasladadas a Son Llàtzer, intoxicadas por inhalación de humo

La acera, precintada

Dotaciones de los Bombers de Mallorca sofocaron las llamas y ventilaron el edificio. Al lugar acudió también un equipo de los Bombers de Palma.

Mientras tanto, la joven residente en el piso sufrió una indisposición a causa de la inhalación de humo y tuvo que ser asistida también por el personal de la ambulancia. Tanto ella como la anciana fueron trasladadas al hospital de Son Llàtzer, aunque en principio las dos estaban conscientes y los síntomas que padecían aparentaban ser leves.

Una vez sofocado el fuego, sobre las tres de la madrugada, el resto de los vecinos, que había salido a la calle pudo regresar a sus domicilios.

La Policía Local y la Guardia Civil comprobaron que las llamas habían ocasionado grandes daños en el balcón y en las fachadas del edificio donde está la vivienda y el contiguo. En la vivienda vecina se rompió el vidrió de una puerta y varios cascotes cayeron a la calle y causaron daños en dos coches aparcados. Los agentes precintaron la acera de la calle Menorca, donde estaba el balcón, ante el riesgo de desprendimiento de cristales y baldosas.

La Guardia Civil abrió una investigación para determinar con exactitud las causas del incendio. A falta de la conclusión de la investigación, los indicios apuntaban a una manta eléctrica, que pudo sufrir un cortocircuito y haber encendido el colchón.