Un hombre ha sido condenado esta mañana a dos años de prisión por un intento de violación cometida hace diez años. El acusado, de 45 años de edad, lleva en prisión preventiva desde hace un año y tres meses. Pese a la oposición de la fiscalía, que solicitaba el cumplimiento íntegro de la condena, el tribunal ha optado por concederle la libertad provisional. Por tanto, el hombre saldrá de prisión en las próximas horas.

Los hechos ocurrieron en la mañana del día 13 de julio de 2010 en la localidad del Puerto de Alcúdia. Sobre las seis horas el acusado se encontraba sentado en el portal del edificio en el que vivía. A esa hora llegó también su vecina. El agresor se abalanzó sobre la mujer, abrazándola e intentándole dar un beso en la boca de la víctima. La vecina propinó varios golpes al agresor y logró salir huyendo por uno de los pasillos del edificio. Sin embargo, el acusado la alcanzó y la empujó con fuerza contra una esquina del pasillo. Mientras con un brazo sujetaba a la joven contra la pared, con la otra mano le tocaba sus partes íntimas, al tiempo que la besaba. La mujer le rogaba que parara, pero en vez de hacerlo lo que hizo fue bajarle la ropa e intentar penetrarla. La resistencia de la joven evitó que pudiera llevar a cabo el acto sexual.

En un momento determinado la mujer logró huir y pudo llegar hasta su casa, donde se encerró. El hombre la persiguió, pero la mujer pudo encerrarse en su domicilio.

El acusado, defendido por el abogado Diego Marín, no fue detenido hasta el mes de octubre del año pasado. Pesaba sobre él una orden de búsqueda y captura, y fue localizado en Almería. Llevaban más de ocho años buscándole, ya que había logrado marcharse de la isla y establecerse en la Península. El acusado ha indemnizado a la víctima por el daño moral que le ha causado, lo que ha sido tenido en cuenta por la fiscalía para rebajar la condena que inicialmente solicitaba.