Un denuncia de posible maltrato de un perro en un domicilio de Llucmajor hizo que efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil se desplazaran a la vivienda. Los agentes del instituto armado comprobaron que el can se encontraba en buen estado y estaba en buenas condiciones higiénico sanitarias. La cartilla de vacunas estaba al día y el animal tenía el correspondiente chip implantado.

La alarma saltó después de que un particular denunciara un posible caso de maltrato animal en un domicilio de Llucmajor. Un vídeo subido a las redes sociales mostraba a un hombre golpeando a su perro. A raíz de este hecho, investigadores del Seprona trataron de comprobar la veracidad de lo que aparecía en las imágenes.

Así, en la tarde del miércoles, agentes del instituto armado se personaron en el domicilio de Llucmajor para comprobar cómo se encontraba el animal. El perro presentaba un buen aspecto físico y se encontraba en buenas condiciones higiénico sanitarias. La cartilla de vacunas estaba al día y el can tenía el chip. El dueño del perro argumentó que lo que aparecía en las imágenes del vídeo solo lo hizo para corregir futuras conductas. No obstante no causó lesión alguna al can ni le mermó sus capacidades.

Tras la inspección y verificar el correcto estado del animal, los agentes del Seprona instaron al dueño del perro a que lo llevara a un veterinario para realizarle un examen general. También se le emplazó a que el facultativo elaborara un informe en el que hiciera mención específica a si el animal presentaba algún tipo de lesión como consecuencia de los golpes propinados por el propietario. Este les hizo caso. De hecho, en la mañana de hoy ha presentado el informe del especialista en el que este acreditaba que el can estaba en buenas condiciones tanto físicas como mentales y no aprecia ningún tipo de lesión.