Un joven que paseaba ayer por la mañana por el Bosque de Bellver, en Palma, encontró los restos de un ritual de santería presumiblemente realizado durante la noche anterior. En una zona fuera de los senderos había un gallo decapitado, platos, vasos y varias velas apagadas. Desde la Policía Local de Palma comentan que se trata de escenas que se vienen repitiendo de vez en cuando en la zona, y alertan del elevado riesgo de incendio que provocan las velas, en un entorno muy vulnerable al fuego.

La cabeza del animal y un plato lleno de plumas. Alexis R. Gómez

«Eran sobre las once de la mañana», explicaba ayer el joven que descubrió los restos. «Iba caminado por uno de los senderos del bosque cuando me fijé en una caja atada con una cuerda que había a unos metros, entre los árboles. Me preocupó que hubieran abandonado allí a algún animal, así que me acerqué a comprobarlo. Entonces me encontré todos los restos, que parecían de un ritual de vudú o santeria. La verdad es que me dio muy mal rollo».

Junto a la caja había un gallo decapitado, y a su alrededor encontró plumas del animal, así como varios platos, vasos de plástico y velas apagadas. Y cuando se acercó descubrió también la cabeza del gallo.

Todo parece indicar que quienes participaron en el ritual llevaron el gallo con vida en el interior de la caja, y que lo decapitaron durante la noche anterior.

Desde la Policía Local de Palma explican que no es la primera vez que aparecen restos similares en el Bosque de Bellver. «Desde hace unos quince años la Policía Montada encuentra de vez en cuando escenas similares. Parece que hay gente a la que le gusta la zona de Bellver para estos ritos», comentan. La Policía explica que el riesgo fundamental de estas prácticas lo constituyen las velas que emplean, que suponen un elevado riesgo de incendio en un paraje muy vulnerable al fuego como es Bellver.