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Semana negra: La mascarilla no es obligatoria en bicicleta

¿Está haciendo deporte o va de paseo?

¿Está haciendo deporte o va de paseo?

Hace ya dos meses que el Govern impuso las nuevas restricciones para tratar de frenar la pandemia, entre las que destacaba la obligatoriedad de usar mascarillas en la calle. En esa misma instrucción se especificaba que quedaban liberadas de esta obligación las personas que practicasen deporte. La ambigüedad de la norma planteó de inmediato problemas a la Policía. Por ejemplo, en qué situación quedaban las personas que se desplazan en bicicleta por el interior de pueblos y ciudades. Una aplicación estricta de la norma implicaría que todos aquellos que no usan la bicicleta por deporte deberían llevar mascarilla. Pero a la hora de imponer sanciones, los agentes se encontraban siempre con la misma respuesta. Los ciclistas manifestaban que estaban haciendo deporte. ¿Cómo distinguir al deportista del paseante? ¿Si lleva pantalón le sancionamos y si lleva mallas no? En un ejercicio de cordura la Policía Local de Palma ha decidido unificar criterios y considerar que todos aquellos ciclistas que se impulsan sin motores eléctricos y otras ayudas están practicando deporte, por lo que no están obligados a llevar la mascarilla. Otra cosa es que muchos de ellos la mantienen por voluntad propia, que tampoco está de más.

Caras tapadas

El uso de mascarillas se ha convertido en un quebradero de cabeza para algunas gestiones policiales. El pasado martes tres individuos sustrajeron durante un descuido más de 10.000 euros de un cajón de una sucursal de Bankia en Alcúdia. La escena quedó registrada por las cámaras de seguridad, en la que se veía perfectamente a los ladrones, bien vestidos y con las caras cubiertas por mascarillas sanitarias. La situación se complicó porque era día de mercado en el pueblo, que estaba lleno de visitantes con las caras tapadas.

Movilización

La operación para trasladar desde Son Espases al hospital de Vall d’Hebron de Barcelona a una niña en estado crítico a causa de una grave enfermedad complicada al infectarse de coronavirus ha sido una demostración de lo que somos capaces de hacer en este país cuando nos ponemos. La menor necesitaba una terapia denominada ECMO, para oxigenarle la sangre fuera del cuerpo. En Son Espases realizan esta técnica en adultos, pero no en niños, por lo que dos especialistas del Vall d’Hebrón viajaron a toda prisa a Palma para llevarla a cabo. Luego se planteó la necesidad de trasladar a la paciente a Barcelona, siempre contectada a la máquina de oxigenación. La Guardia Civil de Tráfico puso en marcha un dispositivo para abrir camino a la ambulancia hasta la base aérea de Son Sant Joan, donde esperaba un avión de la Unidad Médica de Aeroevacuación del Ejército del Aire, desplazada desde Torrejón de Ardoz. Durante el vuelo fue atendida por un equipo sanitario de once personas, siete civiles y cuatro militares. Ahora solo falta que la niña se recupere.

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