La organización desarticulada ayer por la Policía Nacional, en una gran operación que se saldó con dieciséis detenidos, presuntamente introducía grandes partidas de cocaína procedentes de Sudamérica, la adulteraba en un laboratorio instalado en un piso de Palma, y la distribuía posteriormente entre otras bandas de narcotraficantes de toda la isla, que se encargaban de la venta final a los consumidores. Los investigadores consideran que se trata del grupo de narcos más activo de Mallorca durante los meses del confinamiento.

La “operación Pólvora”, fruto de una larga investigación del Grupo de Crimen Organizado, integrado en la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Policía Nacional, tuvo su fase final ayer. Un gran contingente de agentes antidroga, apoyados por policías de Seguridad Ciudadana de las Unidades de Prevención y Reacción (UPR) y el Grupo Operativo de Respuesta (GOR), llevaron a cabo desde primeras horas de la mañana un aluvión de registros en domicilios sospechosos.

En total los agentes irrumpieron con autorización judicial en en diecinueve viviendas, fincas, trasteros y locales, tanto en Palma como en la Part Forana. En Ciutat hubo intervenciones en las calles Bartomeu Pou, Malgrana y en varios puntos de los alrededores de la calle Aragón. Las actuaciones se extendieron a Santa Maria, Santa Eugènia, Campos, Bunyola y Can Picafort.

La intervención ayer se había saldado con la detención de dieciséis personas, entre ellos una pareja cubana, considerados los máximos responsables de la organización. La mayoría de los demás detenidos son de nacionalidad española. Los agentes se incautaron de cocaína y una pequeña cantidad de marihuana, y localizaron en un piso de los alrededores de la calle Aragón de Palma un laboratorio con útiles para adulterar la droga.

Momento del traslado de otro de los arrestados. G. Bosch

Los investigadores creen que la organización introducía en Mallorca grandes partidas de cocaína de gran pureza procedente de Sudamérica. Una vez aquí adulteraban la cocaína con sustancias de corte para aumentar su cantidad, y luego la distribuían entre distintas bandas de narcotraficantes a lo largo de toda la isla, que a su vez la vendían a los consumidores.

La Policía ha constatado que la organización mantuvo una actividad constante durante los meses del confinamiento por la pandemia de coronavirus, y se había convertido en uno de los principales distribuidores de droga de Mallorca.