Una investigación del Grupo II de Estupefacientes de la Policía Nacional permitió este jueves desmantelar cuatro puntos de venta de droga en la zona de Pere Garau, en Palma, vinculados al clan de la Brígida. En los registros realizados a primera hora de la mañana los agentes se incautaron de 200.000 euros en efectivo escondidos en distintos zulos, así como tres kilos de hachís, dos de marihuana dispuesta para la venta y un cultivo de 132 plantas. En total había siete personas detenidas, incluida la matriarca del grupo, de 59 años.

Los investigadores llevaban meses siguiendo las actividades de esta banda de narcotraficantes, que operaba desde cuatro domicilios ubicados en las calles Jeroni Rosselló y Joan Bauçà. Ante los indicios de que se trataba de puntos de venta de droga, los agentes pusieron en marcha la operación Comander, en la que colaboraron miembros de la Policía Local de Palma, policias de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) y guías caninos, con perros adiestrados en la localización de droga y dinero.

Los investigadores, ayer durante la última fase de la operación Comander. l.m.

A las siete de la mañana el contingente policial cortó las calles en las que estaban los puntos de venta y los agentes, que contaban con autorización judicial, irrumpieron en las viviendas.

Durante los registros los agentes encontraron tres kilos de hachís y dos kilos de marihuana dispuesta para la venta. También descubrieron un cultivo de 132 plantas de marihuana.

Pero el premio gordo estaba por llegar. Los perros de la Policía adiestrados para detectar el olor del dinero marcaron unos puntos y los policías localizaron unos zulos, perfectamente camuflados en el interior de las viviendas. En los escondrijos encontraron 200.000 euros en efectivo, producto según todos los indicios de la venta de droga, lo que da idea de los beneficios que obtenía la banda.

La Policía se incautó también de varias armas y vehículos de alta gama.

La operación provocó una gran expectación entre los vecinos de la zona. Los registros se prolongaron varias horas, hasta que sobre las once de la mañana la Policía Nacional trasladó a los siete detenidos, junto a la droga y el dinero, a las dependencias de la Jefatura Superior.

Entre los detenidos estaba la matriarca del clan, una mujer de 59 años, que presumiblemente dirigía un activo grupo de narcotraficantes que se dedicaba a la venta de hachís y marihuana en los pisos allanados ayer.

Los siete detenidos serán conducidos los próximos días a disposición del juzgado de guardia.