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Una estructura empresarial para un botín de millones de euros

Los cabecillas de la red repartían las zonas donde los 'empleados' debían acudir para cometer los robos

Policías conducen a dos de los detenidos.

Policías conducen a dos de los detenidos. m.o.i.

"Era como una empresa". Así define uno de los investigadores la actividad de la organización internacional desarticulada ayer en Palma. La banda actuaba con una estructura jerárquica, en la que los cabecillas se repartían las funciones para optimizar el funcionamiento. La Policía apunta a que los beneficios obtenidos por la red son millonarios, tras años cometiendo hurtos y robos de manera frenética por toda la isla, parte de los cuales eran lavados a través de negocios aparentemente legales.

Las pesquisas de la Policía Nacional revelaron que una parte de la organización estaba afincada en la isla de manera permanente. Estos acusados se encargaban de mantener la infraestructura para los meses de verano. Disponían de diversos inmuebles en los que alojar a los 'empleados' que cada verano llegaban a Mallorca para 'trabajar'. Algunos se hospedaban en hoteles y hostales, como el que ayer allanó la Policía en la calle Trasimè para registrar varias habitaciones.

Los delincuentes tenían asignadas diversas zonas de la isla, las de mayor afluencia turística, donde acudían a diario para cometer sus fechorías. Uno de los principales filones eran los extranjeros que pasean por la calle con importantes cantidades de dinero. Los ladrones eran auténticos especialistas en quitarles la cartera sin levantar sospechas. En ocasiones, actuaban en parejas para pasarse el botín y huir. Otra parte del negocio era desvalijar comercios, donde cometían una gran cantidad de hurtos cada temporada.

La actividad de la banda era tal que los policías encargados de las pesquisas cifran en varios millones de euros el botín obtenido. La investigación, que se ha prolongado durante meses, ha revelado cómo le daban salida. Los agentes han conseguido rastrear los continuos envíos de dinero que, a través de empresas especializadas, los cabecillas de la organización efectuaban a sus compinches en otros países.

También se han acreditado envíos de efectos robados de todo tipo mediante paquetes postales, especialmente a Rumanía, donde otros miembros de la banda se encargaban de darles salida. Una pequeña parte de los objetos era vendido en el mercado negro sin salir de Mallorca, según explicaron las mismas fuentes.

Con la detención de los 34 presuntos miembros de esta organización, la Policía da por desarticulada una de las bandas de delincuentes más activas de las que actúan en la isla.

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