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En estado de alarma

La Justicia en tiempos del virus

Los juzgados avanzan en la desescalada con estrictas medidas higiénicas para evitar contagios, vistas sin público y servicios adaptados a la pandemia

Cuatro hombres con mascarillas amarillas entran en una sala de la Audiencia Provincial de Palma custodiados por otros tantos policías. "Por favor, límpiense las manos con el gel", les pide a todos una agente judicial. Ya no hay un banquillo de los acusados, sino varios para mantener la distancia de seguridad, marcada con una vistosa cinta rojiblanca. No hay público en la espaciosa sala, porque no cabe. Los tres jueces, el fiscal, la funcionaria y un abogado también llevan mascarilla, mientras otro letrado comparece por videoconferencia desde la península. Los micrófonos están cubiertos con guantes recortados, porque no han llegado capuchones de repuesto para cambiarlos tras cada uso. Así es la normalidad a la que asoma la Justicia en los tiempos del coronavirus.

En los tribunales, donde la actividad no esencial se paralizó con el estado de alarma el 15 de marzo, reina la incertidumbre sobre cómo se funcionará a partir de ahora. En los juzgados de Vía Alemania, epicentro de la actividad judicial en Mallorca, la excepcionalidad es patente. "Vengo a denunciar que mi exnovia no me deja entrar en casa", explica un joven a un vigilante de seguridad. "Tiene que traer la denuncia por escrito y con una copia. Se la sellarán a través de una ventana", replica el trabajador. En el patio se ha colocado un gran panel con información. La puerta principal está cerrada.

Temor al colapso

En el edificio no entra nadie, salvo quienes acuden a una de las escasas vistas que siguen celebrándose. Son casos urgentes porque hay acusados en prisión provisional. En un alféizar hay un teléfono para contactar con los diferentes juzgados y confirmar que los visitantes están citados. Por allí ya no pasan detenidos, a los que se toma declaración a través de videoconferencia desde comisarías y cuarteles.

La Justicia ha empezado ya una tímida desescalada y buena parte de los funcionarios acuden ya a sus puestos de trabajo. Pero la actividad sigue bajo mínimos. En los tribunales aguardan con inquietud los próximos pasos. El 4 de junio se reanudarán los plazos procesales y la actividad aumentará notablemente, con cientos de causas pendientes y un previsible alud de procedimientos nuevos. Tras dos meses de parálisis, en los juzgados se extiende el temor a un colapso insólito.

Controles

Agentes de la Policía Nacional arrestaron el domingo a dos hombres en Eivissa por enfrentarse a los agentes durante los controles para hacer cumplir las normas del estado de alarma. Uno de ellos, un hombre de 49 años, fue sorprendido bebiendo alcohol en la calle mientras gritaba y molestaba a los viandantes. El otro era un joven que llevaba una pequeña cantidad de droga y que forcejeó con los agentes cuando trataban de identificarle. Las Fuerzas de Seguridad identificaron el domingo a más de 4.500 personas y levantaron 149 denuncias.

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