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Expediente sancionador por la mala gestión de los residuos del coronavirus

La Guardia Civil interceptó en el puerto de Palma un camión con desechos de Son Espases que no habían sido esterilizados

Un agente de la Guardia Civil, durante un control de vehículos en el puerto de Palma.

Un agente de la Guardia Civil, durante un control de vehículos en el puerto de Palma. guardia civil

Una de las empresas subcontratadas para tratar los residuos sanitarios de Son Espases se enfrenta a una multa de entre 300.000 y 1.750.000 euros por irregularidades en el almacenaje y transporte de desechos infectados con el coronavirus. Estas deficiencias se descubrieron cuando la Guardia Civil interceptó un camión cargado con este material en el puerto de Palma y descubrió que no cumplía la normativa autonómica, que entre otras cosas establece que debían haber sido esterilizados y refrigerados. A raíz de este descubrimiento los técnicos de la conselleria de Medio Ambiente realizaron una inspección en la nave industrial de la empresa en Bunyola y detectaron más irregularidades, por lo que las instalaciones fueron precintadas.

El pasado 28 de abril agentes de la Guardia Civil que realizaban tareas de control en el puerto de Palma interceptaron un camión que estaba a punto de embarcar en un ferry a la península. Se trataba de un vehículo de la empresa Consenur, que tiene la contrata para la gestión de los residuos sanitarios de Son Espases y varias clínicas privadas de Mallorca, y que transportaba una carga de desechos infectados con el coronavirus. Al parecer se trataba de equipos de protección usados y restos de pruebas contaminados. El cargamento iba a ser trasladado a Tarragona, donde la empresa tiene una planta de tratamiento de esta clase de material, altamente peligroso.

Los agentes comprobaron que el material no había sido esterilizado y que el vehículo no estaba refrigerado, como establece la normativa autonómica. Los guardias impidieron el embarque del camión.

Ese mismo día, agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y técnicos de la conselleria de Medio Ambiente realizaron una inspección en la nave industrial que la empresa tiene en el polígono de ses Veles, en Bunyola. Allí descubrieron más irregularidades: no funcionaban ni la cámara de refrigeración ni la maquinaria que esteriliza los residuos sanitarios. Los técnicos precintaron las instalaciones, al tiempo que proseguían las investigaciones.

Fuentes de la conselleria de Medio Ambiente informaron ayer de que el director general de Residuos, Sebastià Sansó, ha firmado ya la resolución de sanción por una falta muy grave, que prevé multas que oscilan entre 300.000 y 1.750.000 euros.

Por su parte, el Seprona prosigue las investigaciones por un presunto delito contra el medio ambiente.

Desde la conselleria se informó de que, en el momento en el que se detectaron las irregularidades, se anuló de forma cautelar la concesión a la empresa para la gestión de los residuos contaminados de Son Espases. Añaden que el hospital de Palma cuenta con otro servicio de retirada de este material a cargo de otra empresa, que había asumido el trabajo de la compañía expedientada.

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