12 de diciembre de 2019
12.12.2019
Diario de Mallorca
Tribunales

Piden 11 años de cárcel a un preso por la muerte de un policía al que atacó en Palma

El agente salió en defensa de una enfermera, a la que el recluso tomó como rehén en Son Espases para intentar fugarse

12.12.2019 | 02:45

La fiscalía solicita penas que suman 11 años y cuatro meses de cárcel para un preso por la muerte de un policía, al que atacó en el módulo de detenidos de Son Espases. El agente salió en defensa de una enfermera cuando el acusado la agarró del cuello y la tomó como rehén para intentar huir del hospital. El funcionario, José Mota Barea, de 60 años, sufría una enfermedad que se agravó a consecuencia de la agresión y falleció dos años después. El ministerio público imputa al procesado delitos de homicidio imprudente, lesiones, atentado y tentativa de quebrantamiento de condena.

Los hechos ocurrieron en la madrugada del 29 de agosto de 2015. El sospechoso, senegalés de 36 años y con antecedentes por delitos violentos, cumplía condena en la cárcel de Palma. Allí protagonizó un altercado y fue trasladado a Son Espases. Quedó ingresado en el módulo de detenidos y aprovechó para intentar fugarse.

Una enfermera como rehén


Cuando una enfermera y el policía José Mota abrieron la puerta de su habitación para salir, agarró por el cuello a la mujer. La sacó al pasillo y le dijo al agente: "Como no me dejes salir, la mato". Los dos hombres empezaron a forcejear y la trabajadora logró zafarse. El sospechoso cogió entonces del cuello al funcionario y lo empujó contra una cristalera, tras lo que salió corriendo hacia la puerta del módulo. Otro agente lo atrapó, pero el recluso se zafó y continuó su huida.

José Mota se interpuso de nuevo en su camino. Esta vez recibió un fuerte empujón con el hombro a la altura del pecho y se golpeó contra el marco de una puerta, de cristal y aluminio. El preso fue finalmente reducido por otro agente, con la ayuda del personal sanitario y varios vigilantes de seguridad del hospital.

Mora sufría ya una enfermedad respiratoria y otra patología no detectada entonces que se agravó a consecuencia de la agresión. Fue hospitalizado en coma, en estado crítico y con respiración asistida en la UCI de Son Espases. Sufrió varias complicaciones, pero su estado mejoró y acabó recibiendo el alta un tiempo después.

En febrero de 2017 su estado empeoró. Fue hospitalizado de nuevo y sometido a una intervención quirúrgica, tras la que falleció. La enfermera agredida por el preso y otro policía al que se enfrentó sufrieron lesiones leves.

La fiscalía sostiene que las complicaciones del estado de salud del agente están directamente relacionadas con el ataque del preso. Por ello, imputa al acusado delitos de quebrantamiento de condena en grado de tentativa, atentado a agentes de la autoridad, lesiones y homicidio imprudente y reclama penas que suman 11 años y cuatro meses de prisión.

Además, solicita que el procesado indemnice con 60.000 euros al hijo del policía fallecido, con 1.200 al otro agente y con 160 a la enfermera. El ministerio público considera al hospital Son Espases y a la Dirección General de la Policía responsables civiles subsidiarios y pide que afronten el pago de estas compensaciones si el acusado no puede abonarlas.

El procesado había sido condenado en 2012 por un delito de lesiones en Inca y en 2014 por atentado a agente de la autoridad en Madrid. Cuando ocurrieron los hechos, apenas llevaba unas semanas en la prisión de Palma.

Tras la agresión, la Policía concedió a José Mota la medalla al mérito policial con distintivo rojo. Su muerte causó una gran consternación entre sus compañeros.

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