05 de diciembre de 2019
05.12.2019
Investigación

Una mujer asesinada, una fallecida y una desaparecida en el entorno del asesino de Marta Calvo

La sombra de la sospecha de una acción en serie planea sobre tres casos que están siendo investigados

05.12.2019 | 13:42
Wafa, en una fotografía reciente y Marta Calvo.

La siniestra sombra de la sospecha de una acción en serie planea sobre tres casos. Dos de ellos, acabados en muerte, tienen un claro denominador común: Jorge P. F. Y en el tercero, su presencia planea sobre él. Aunque el objetivo central es la resolución definitiva del caso Marta Calvo, lo que implica encontrar su cuerpo y poder someterlo al análisis de los forenses para conocer realmente qué pasó en la casa de Manuel, los agentes de Homicidios de València y de la UCO no perdieron la oportunidad de preguntar al arrestado por la muerte de otra mujer en la ciudad de València, en abril pasado, y de mencionar el caso de Wafa Sabbah, la chica de 19 años desaparecida el pasado 17 de noviembre en Carcaixent, tal como adelantó ayer en exclusiva 'Levante-EMV', diario del grupo Prensa Ibérica.

Se trata del mismo círculo en muchos aspectos, pero además, en el caso de Marta Calvo y de Wafa hay dos coincidencias cuanto menos macabras: la geográfica y la temporal. Marta Calvo Burón desapareció el 7 de noviembre. Wafa, el 17. De Marta, natural de Estivella, se perdió el rastro en Manuel. De Wafa, en Carcaixent, a 9,5 kilómetros del primero. Y aún hay más: el sospechoso de la desaparición de Manuel, Jorge P. F., ha confesado haberse deshecho de parte del cadáver de Marta Calvo en contenedores de Carcaixent y ese fue el cuartel en el que decidió entregarse después de una caza al hombre que ha durado exactamente tres semanas.

Uno de los objetivos, ahora, es averiguar en qué escondrijo ha estado oculto el sospechoso de la desaparición y crimen de Marta Calvo, y con la ayuda de quién, ya que es obvio que no ha estado solo todo este tiempo.
La tercera mujer sobre la que le preguntaron ayer los investigadores es una joven que ejercía la prostitución en una casa de citas en el valenciano distrito de Russafa, y que entró en coma tras un encuentro sexual con su último cliente, precisamente Jorge P. F., único detenido por el caso de Marta Calvo.

La joven falleció días más tarde en el Hospital La Fe de València, víctima de una reacción adversa a la cocaína. Los forenses dictaminaron que se trataba de una muerte accidental y no homicida, y agregaron en su informe de autopsia que había restos de cocaína en la mucosa vaginal, por lo que dedujeron que la absorción de la droga, más elevada en ese tejido que cuando es inhalada, provocó una reacción que acabó provocando su fallecimiento.
Jorge P. F. ni siquiera fue detenido y el juzgado optó por archivar la causa por falta de autor. Pero esa muerte ha adquirido relevancia ahora, con el caso de Marta Calvo. De ahí la importancia de encontrar su cuerpo, o al menos sus restos, para comprobar si, como dice ahora su presunto asesino la muerte se produjo por razones similares a la anterior o si la mató y luego se deshizo del cadáver.

En cuanto a Wafa, la chica desaparecida en Carcaixent, hay varias circunstancias que han llevado a los investigadores a la certeza de que no se encuentran ante una desaparición voluntaria, porque ninguna de las circunstancias que la rodean apuntan a esa hipótesis.

De momento, los agentes que lo llevan -el caso aún no ha sido puesto en manos del grupo de Homicidios por la confluencia con la otra desaparición, la de Marta Calvo, conocida con anterioridad- han interrogado, precisamente en el cuartel de Carcaixent, al hombre con el que Wafa se había ido a compartir piso en ese municipio. Fue él quien llamó por primera vez a una amiga de Wafa para preguntarle por ella, cuando nadie la había echado aún de menos, explicando que no sabía nada de la joven desde las 20.00 horas del 17 de noviembre.

Y días más tarde, en vista de que nada se movía, le pidió a esa amiga, por segunda vez, que alentase a la madre de Wafa para que denunciase su desaparición. E incluso se acercó al cuartel. Hasta ahora, se le ha tomado declaración como testigos tanto al compañero de piso de la chica, como a varios de sus amigas y amigos, que ayer intensificaron aún más los mensajes en las redes sociales demandando que se la busque.

Lo cierto es que el móvil de la joven está inoperativo desde el día 17, y la Guardia Civil ya está analizando los movimientos de la joven a través de la actividad de ese dispositivo. La madre de la joven denunció finalmente la desaparición el viernes de la semana pasada y admitió no saber nada de ella desde el 25 de octubre, cuando le anunció que se iba a vivir con un amigo suyo a Carcaixent.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook