08 de noviembre de 2019
08.11.2019

La Paca, condenada a tres años de cárcel y 12 millones de multa por blanqueo

La matriarca y diez testaferros confiesan que lavaron el dinero de la droga comprando casas, fincas, negocios y vehículos

08.11.2019 | 09:30

Condenada pero contenta. Francisca Cortés Picazo, la Paca, matriarca del clan de narcos que lleva su nombre, salió ayer de la Audiencia Provincial de Palma entre risas tras aceptar tres años y tres meses de prisión y 12 millones de euros de multa por blanquear el dinero de la droga. No pagar esta sanción económica le acarrerá otros tres meses de prisión, según el pacto alcanzado con la fiscalía. Una decena de colaboradores, que actuaron como testaferros para que la Paca comprara casas, parcelas, negocios y vehículos con los beneficios del narcotráfico, se conformaron con sendas condenas de una año y nueve meses de prisión y multas de entre 200.000 y 320.000 euros. El fiscal y la abogada del Estado retiraron la acusación contra la matriarca de un delito contra la Hacienda Pública por no declarar los 4,3 millones de euros en metálico y 7,5 kilos de joyas que tenía enterrados en un zulo de Son Banya. Tanto este dinero como el resto de bienes intervenidos quedan en manos del Estado.

Las negociaciones de los abogados defensores y las acusaciones, adelantadas por Diario de Mallorca , cuajaron ayer en un pacto global de conformidad que rebajó notablemente las peticiones iniciales de la fiscalía, de hasta once años de prisión para la matriarca. La Paca, que disfruta del tercer grado penitenciario por sus condenas anteriores, llegó a la Audiencia por su propio pie. Ante el tribunal de la sección primera se declaró autora de un delito de blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico con la agravante de reincencia y de otro delito continuado de receptación por aceptar joyas robadas como pago por dosis de droga de numerosos compradores. Tanto a ella como a los otros diez condenados, coautores y cooperadores del blanqueo, se les apreció la atenuante de dilaciones indebidas, ya que la causa se inició hace una década y ha sufrido retrasos. A todos los testaferros se les suspende la condena de un año y nueve meses de cárcel a condición de que abonen las multas y no cometan nuevos delitos en tres años.

Casas, fincas y dinero enterrado

Uno de los procesados, consuegro de la Paca, afirmó ante el tribunal no tener conocimiento de por qué estaba citado en el juicio. Pese a que su letrada había pactado la condena con la fiscalía, las confusas respuestas del hombre al tribunal llevaron a los magistrados a suspender la vista contra él a la espera de que un forense determine su estado mental. Otras tres personas fueron absueltas al retirarse los cargos contra ellas y tres procesados más han fallecido antes del juicio.

La sentencia declara probado que la Paca empezó en el año 2000 a utilizar personas interpuestas para invertir los beneficios del narcotráfico. A través de allegados como su suegra o su nuera y de varios empresarios adquirió casas en Son Gotleu, La Soledad, Son Cladera y Marratxí, una finca de 20.000 metros cuadrados en Llucmajor, la cafetería del campo de fútbol del Ferriolense y dos naves para abrir una discoteca en Son Castelló. En estas operaciones, la matriarca ponía el dinero y sus testaferros el nombre. El objetivo era que la matriarca siguiera ampliando su fortuna sin levantar sospechas tras la condena que en 2006 ya la despojó de los bienes logrados con el tráfico de drogas.

Una nueva investigación abierta en 2009 permitió no solo localizar las nuevas inversiones inmobiliarias de la Paca, sino descubrir su tesoro. La 'Operación Musaraña' llevó a la Policía a excavar en la casa de la mujer en Son Banya para encontrar 4,3 millones de euros en metálico enterrados en cajas, fruto de las miles de dosis de droga que la mujer y los suyas vendían a diario en el poblado. Además de dinero, el clan aceptaba también joyas como medio de pago por los estupefacientes. De ahí que debajo de la caseta del perro se hallara una caja con 7,5 kilos de alhajas de toda índole. Buena parte de ellas eran fruto de robos y atracos cometidos en diversos puntos de Mallorca en las últimas décadas.

Con esta nueva condena, la novena de sus 64 años de vida, la Paca ya no tiene causas pendientes con la Justicia.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook