18 de septiembre de 2019
18.09.2019
Tribunales

Diez años de cárcel por torturar a sus padres en Felanitx

El hombre entró por la fuerza en casa de las víctimas, de 76 y 81 años, y durante tres horas las agredió, amenazó y vejó - Rompió un cuadro de Miró valorado en 11.000 euros y exigió a su padre que se lo comiera

18.09.2019 | 10:55

Francisco Javier A.A. entró en casa de sus padres en Felanitx quebrando la puerta y la orden de alejamiento que le prohibía acercarse a ellos. Durante tres horas sometió a la pareja, de 75 y 80 años, a todo tipo de agresiones, amenazas y vejaciones. Llegó a hacer pedazos un cuadro original de Miró, valorado en 11.000 euros, para exigir a su padre que se comiera los trozos. Con la mirada perdida y monosílabos, el acusado reconoció ayer los hechos durante el juicio celebrado en la Audiencia Provincial y aceptó una condena de 10 años de cárcel por ocho delitos. La sentencia aprecia como atenuante sus problemas con las drogas y como agravantes, su parentesco con las víctimas y que ya hubiera quebrantado la orden de alejamiento.

 Los hechos ocurrieron en la noche del 28 de octubre de 2018. El acusado, de 52 años, tenía prohibido acercarse al domicilio de sus padres desde hacía dos meses. Saltándose esta medida cautelar, rompió la puerta de la vivienda y entró. En cuanto vio a su padre, de 80 años, lo cogió del pelo, lo arrastró por unas escaleras y lo inmovilizó en el suelo. Cada vez que el anciano intentaba decir algo, le pegaba un puñetazo. Cuando su madre, de 75 años, intentó mediar, la ahuyentó a manotazos.

La pareja estuvo más de tres horas sometida por su hijo. "He venido a mataros. He contratado un sicario por 2.000 euros", les dijo. Francisco Javier A.A. sacó un cuchillo del pantalón y se lo pasó a su padre por el cuello, agrediendo a su madre cada vez que intervenía. Anunció que iba a quemar la casa, les escupió en la cara, les tiró vino por la cabeza y prendió fuego a la barba de su padre con un mechero.

El acusado también la emprendió a golpes contra el mobiliario de la casa. Se cebó con dos cuadros, uno de ellos un miró dedicado personalmente a su padre que ha sido tasado en 11.000 euros. Lo hizo pedazos y exigió al anciano que se los comiera, mientras le daba puñetazos en la cara. Además, rompió un teléfono, un router, un televisor y un teléfono móvil y esparció por la casa la comida que había en la nevera y la despensa.

Después de tres horas, el hombre dejó que sus padres se incorporaran. Con su padre aturdido y vomitando por los golpes recibidos en la cabeza, el acusado exigió a su madre la cartilla del banco y el código de seguridad, y les dijo que iba a Son Banya a comprar cocaína. La mujer cedió por miedo a que siguieran las torturas.

Todo terminó cuando el padre  logró escapar y alertó a la Guardia Civil. Francisco Javier A.A. intentó huir, pero fue detenido y desde estonces está preso. Los ancianos tuvieron que ser atendidos por las lesiones sufridas y la mujer padece secuelas psicológicas.

El hijo admitió ayer, ante el tribunal de la sección segunda de la Audiencia Provincial, todas las acusaciones. Tras el acuerdo de conformidad alcanzado por la fiscal y su abogada, se declaró autor de delitos de quebrantamiento de medida cautelar, allanamiento de morada con violencia, contra la integridad moral, lesiones, amenazas y daños. Su adicción a las drogas cuando cometió los hechos fue apreciada como atenuante.

Además de los diez años de cárcel, el hombre aceptó indemnizar a sus padres con más de 22.000 euros por las heridas, las secuelas, los daños morales y los destrozos que causó, así como una orden de alejamiento de ellos durante cuatro años.

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