16 de septiembre de 2019
16.09.2019
Accidente mortal

La investigación apunta a que la barandilla cedió por el peso del turista

La Guardia Civil no encuentra indicios de que la estructura estuviera en malas condiciones

15.09.2019 | 20:48

La Guardia Civil no ha encontrado indicios de que la barandilla que anteayer cedió en un chalé de Calvià provocando la caída mortal de un turista estuviera en mal estado. La investigación apunta al peso y la corpulencia de la víctima, de más de 100 kilos y que se apoyó en la estructura para tratar de recuperar una pelota. El hombre, holandés de 57 años, acabó despeñándose por un acantilado de Cala Vinyes desde unos 20 metros de altura y sufrió lesiones de extrema gravedad al golpearse contra las rocas.


Vista del acantilado por el que se precipitó la víctima. En el círculo, la barandilla que cedió. JLI

Los investigadores de la Guardia Civil han comprobado que solo cedió una barra de aluminio en la parte superior de la barandilla, sobre la que se había subido el turista. La estructura estaba bien anclada y en perfectas condiciones, de acuerdo con las primeras pesquisas. Los agentes elaboraron un reportaje fotográfico del lugar de los hechos y está previsto que se lleven a cabo varias diligencias para esclarecer totalmente lo sucedido.

Por una pelota


De acuerdo con la información recabada por la Guardia Civil, la víctima estaba de vacaciones con su familia en un chalé situado en el número 30 de la calle Cap Falcó que habían alquilado. El sábado por la tarde estaban jugando con una pelota en la piscina de la vivienda cuando el balón se cayó al acantilado. Al parecer, quedó en unos matorrales y el hombre trató de cogerlo con la ayuda de un cazamariposas.

La víctima trepó por la barandilla y la barra metálica superior se desprendió, provocando que se precipitara al vacío. La caída, desde unos 20 metros de altura, acabó en unas rocas en el mar, en una zona de muy difícil acceso. El turista quedó inconsciente por el fuerte golpe y sus familiares alertaron de lo ocurrido a los servicios de emergencias.

Los bomberos y los efectivos sanitarios lograron llegar hasta él con muchas dificultades. Durante tres cuartos de hora intentaron reanimarlo, pero solo pudieron certificar su muerte. El cadáver tuvo que ser rescatado con el helicóptero de la Guardia Civil, ante la imposibilidad de izarlo por el acantilado. Los allegados a la víctima , que presenciaron el trágico accidente, necesitaron asistencia psicológica.

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