12 de septiembre de 2019
12.09.2019

Condenada a un año de cárcel por atropellar a un gasolinero en Palma

La conductora se confesó ayer culpable y tendrá que indemnizar con tres mil euros a la víctima

12.09.2019 | 02:45

Olga M., de 42 años, fue ayer condenada a un año de cárcel y al abono de una indemnización de 3.026 euros a la víctima, tras declararse culpable del atropello intencionado de un empleado de una gasolinera de Palma. La mujer arrolló al gasolinero para poder irse sin pagar el repostaje, dado que la tarjeta de crédito que había entregado había sido rechazada.

Los hechos, según apuntaba el escrito de calificación provisional del fiscal, ocurrieron en la madrugada del 15 de septiembre del año pasado en la gasolinera situada en el Camí de Son Fangos, de Palma.

La mujer repostó un Mercedes Benz B-180 que estaba a nombre de una empresa y se fue a las oficinas a pagar con una tarjeta.

El repostaje costó 66 euros, pero no pudo ser abonado porque la tarjeta fue rechazada.

Encima del capó


Olga no intentó solucionar el contratiempo y quiso marcharse del lugar sin pagar el servicio.
Los empleados de la gasolinera intentaron retenerla para que pagara la deuda, pero la ahora condenada se montó en el vehículo.

Uno de los trabajadores trató de impedir su huida situándose delante del coche, pero la conductora "aceleró a pesar de la oposición del empleado".

Olga M. salió de la estación de servicio a la carretera con el gasolinero encima de su capó. Pese al evidente riesgo para esta persona, la mujer no detuvo el coche y circuló durante unos 50 metros a gran velocidad.

La víctima acabó cayendo del coche al suelo y produciéndose varias heridas.

Según los forenses, el empleado padeció contusiones en el brazo derecho, rodilla derecha y golpes en el tobillo derecho. Durante varios días el lesionado sufrió dolores en varias partes del cuerpo, especialmente el cuello.

Horas más tarde, la condenada, de nacionalidad rusa, se presentó en la gasolinera para pagar la cuenta. Los empleados avisaron a la Policía Local, que procedió a su arresto. La mujer justificó su actitud en que la situación le provocó miedo.

El fiscal pedía para Olga M. una pena de tres años de cárcel por un delito de lesiones con un instrumento peligroso. También reclamó para el perjudicado seis mil euros de indemnización.

Finalmente, la acusada decidió ayer conformarse y aceptó una pena de un año de privación de libertad, que probablemente no tendrá que cumplir.

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