30 de julio de 2019
30.07.2019
Diario de Mallorca
Seguridad ciudadana

Indignación entre los guardias civiles por la falta de desfibriladores en la Comandancia de Palma

Un agente que sufrió un infarto en su oficina salvó la vida al ser asistido por una patrulla de la Policía Local

29.07.2019 | 21:06

El pasado viernes 19, a las tres menos cuarto de la tarde, un veterano guardia civil adscrito al Laboratorio de Criminalística sufrió un infarto cuando estaba en su oficina, en la Comandancia de Palma. Sus compañeros trataron de reanimarle mientras esperaban la ambulancia, pero se encontraron con que el único desfibrilador que hay en el edificio estaba en la consulta del médico, cerrada con llave desde las dos, cuando el facultativo acaba su jornada. Resultó providencial la intervención de un coche patrulla de las Unitats d'Intervenció Immediata (UII) de la Policía Local de Palma, que se encontraba muy cerca y llegó a la Comandancia en apenas un minuto. Estos coches están dotados de desfibriladores y maletines oxidoc, para la reanimación cardiopulmonar. Los policías locales le prestaron la asistencia inmediata al guardia civil hasta que llegó la ambulancia.

El guardia se recupera en la actualidad en una clínica del infarto que sufrió, pero el incidente ha despertado la indignación entre la plantilla que trabaja en la Comandancia. "Es inadmisible que en un edificio en el que trabajamos seiscientas personas, y al que vienen decenas de ciudadanos a realizar trámites, por no hablar de los detenidos, que no contemos con un desfibrilador para un caso así", comenta un agente, que refleja el malestar de otros compañeros. "El desfibrilador, cerrado bajo llave por las tardes en el despacho del médico, no sirve de nada".

La situación escuece especialmente si se compara con otros cuerpos policiales de la isla. La Policía Nacional cuenta con desfibriladores en todos sus edificios, en gran parte por un empeño personal del comisario jefe, Gonzalo Espino. En la sede central de la Jefatura, en la calle Simó Ballester, tienen dos, uno en la séptima planta y otro en el control de accesos. Los agentes destinados en la entrada realizan cursillos periódicos para aprender a utilizarlos.

El pasado 14 de abril, dos de estos agentes salvaron la vida a un joven estadounidense de 22 años que se desplomó en las escaleras de la Jefatura tras sufrir un shock anafiláctico, al parecer a consecuencia de haber consumido unos frutos secos en un restaurante de la zona. Los policías le realizaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar y le instalaron el desfibrilador que tienen en la entrada, aunque el aparato no soltó ninguna descarga. El joven fue atendido posteriormente por el personal de una ambulancia.

En el caso de la Policía Local de Palma, cuentan con desfibriladores y maletines oxidoc, para suministrar oxígeno durante una reanimación cardiopulmonar, en los cuatro vehículos de los UII. En el caso de que estos agentes salgan de patrulla con otro coche, a causa de una avería, por ejemplo, se llevan consigo los aparatos. En el cuartel de Sant Ferran están siempre disponibles los desfibriladores de los UII que no están de servicio. Los policías realizan cursillos periódicos para aprender a utilizar estos aparatos.

En la Comandancia, en cambio, no hay desfibriladores accesibles aparte del que tiene el médico, pese a que es una demanda que se le hizo al antiguo coronel, Jaime Barceló, hace dos años. "Es algo que llevamos años planteando en las reuniones que tenemos las asociaciones", comenta Zoilo Muñoz, representante de la Asociación Unificada de la Guardia Civil, "pero siempre nos hemos encontrado con problemas de organización, ya que estos aparatos requieren tener a personal formado, que deben hacer un cursillo. Es evidente que se trata de una cuestión que tenemos que volver a plantear".

El coronel agradece la ayuda de la Policía Local


El coronel jefe de la Guardia Civil, Alejandro Hernández, se puso en contacto la semana pasada con la concejala de Seguretat de Palma, Joana Adrover, para agradecerle la intervención de una patrulla de la Policía Local que asistió en primera instancia al guardia civil que había sufrido un infarto. Los policías respondieron a la llamada de emergencia del 112 sobre un hombre en parada respiratoria en el edificio de Manuel Azaña. Estaban muy cerca y llegaron en apenas un minuto, y asistieron al enfermo con el desfibrilador que llevan en sus vehículos.

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