14 de julio de 2019
14.07.2019
Tribunales

Condenada una menor por vender hachís, éxtasis, heroína y cocaína en Son Banya

La adolescente, detenida en una operación antidroga en 2018, debe cumplir un programa formativo y no puede vivir en el poblado

13.07.2019 | 22:45

Una adolescente de 16 años ha sido condenada por vender drogas en su casa del poblado de Son Banya. La menor fue detenida en una operación antidroga en 2018, cuando la Policía encontró en su domicilio diversas cantidades de cocaína, heroína, éxtasis y hachís. Las vigilancias previas de los agentes habían constatado que la chica, miembro de un histórico clan de narcos, participaba activamente en el negocio familiar. El juzgado de menores, en una sentencia confirmada ahora por la Audiencia Provincial, le impone dos años de libertad vigilada durante los que deberá someterse a programas educativos y formativos y, además le prohíbe vivir y acercarse a Son Banya.

La menor fue arrestada junto a otros tres adolescentes y once adultos el 11 de enero de 2018 durante la 'Operación Goodbye', una de las últimas redadas de la Policía Nacional en el poblado, ya entonces en proceso de desmantelamiento. Los agentes llevaron a cabo nueve registros en viviendas de Son Banya controladas por el clan de Los Valencianos, una familia vinculada al narcotráfico desde hace décadas.

En uno de los inmuebles, los policías encontraron a la menor ahora condenada junto a otra adolescente y dos adultos. En el registro se hallaron 50 gramos de cocaína, cuatro de heroína repartidos en 20 papelinas, casi 700 gramos de hachís y una bolsa con medio gramo de éxtasis.

La Policía Nacional había montado el día anterior un dispositivo de vigilancia para controlar los movimientos de los sospechosos. Los investigadores comprobaron cómo un hombre captaba en las calles de Son Banya a los compradores de droga y los dirigía hacia esa vivienda, convertida en punto de venta. La adolescente se encargaba de recibir a los clientes en la puerta del inmueble, entraba con ellos y luego los acompañaba a la salida una vez habían adquirido los estupefacientes.

Durante el juicio, la chica negó las acusaciones. Pero el juzgado de menores número 2 de Palma consideró que había pruebas suficientes de que la menor participaba de manera activa en el tráfico de drogas. Por ello, la declaró autora de un delito contra la salud pública en la modalidad de sustancias que causan grave daño a la salud. La sentencia le impuso la medida de dos años de libertad vigilada, en los que debe participar en un taller de prevención del delito, otro educativo sobre las consecuencias del consumo de drogas y un curso formativo laboral. Además, el fallo le prohibía residir e incluso aproximarse al poblado de Son Banya.

El abogado de la menor presentó una recurso de apelación ante la Audiencia Provincial. Entre otras cuestiones formales, la defensa sostenía que no había pruebas de cargo suficientes para considerar que la adolescente se dedicaba al narcotráfico. Los magistrados de la sección segunda, que han revisado el caso, han rechazado todos sus argumentos. Los jueces sostienen que la sentencia esta perfectamente fundamentada y desestiman el recurso.

La 'Operación Goodbye' permitió intervenir 300 gramos de cocaína, 123 papelinas de heroína, 1.800 gramos de cogollos de marihuana, 690 gramos de hachís, cuatro kilos y medio en plantas de marihuana, siete teléfonos móviles, un coche, siete balanzas de precisión y 3.300 euros en metálico , según informó en su día la Policía, que anunció el desmantelamiento de nueve puntos de venta. Un juzgado de instrucción de Palma mantiene abierta la investigación contra las once personas adultas detenidas en este operativo policial, acusadas de tráfico de drogas.

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