06 de junio de 2019
06.06.2019
Tribunales

Condenado un conductor ebrio que atropelló a un peatón en Palma

El joven circulaba a gran velocidad por el Marítimo y tras arrollar a la víctima siguió hasta estrellarse en un túnel

05.06.2019 | 22:23

Un joven fue condenado ayer por atropellar a un peatón en el Paseo Marítimo de Palma cuando conducía ebrio, a gran velocidad y saltándose semáforos en rojo. Tras arrollar a la víctima, que sufrió graves lesiones, siguió circulando por la ciudad y acabó estrellándose en un túnel. En la prueba de alcoholemia, cuadruplicó la tasa máxima permitida. El acusado reconoció los hechos y se conformó con una pena de un año y tres meses de prisión, suspendida durante un plazo de tres años. Además de declararse autor de delitos de lesiones y conducción temeraria y bajo la influencia de bebidas alcohólicas, aceptó perder el carné de conducir.

Los hechos ocurrieron pasadas las dos y media de la madrugada del 22 de febrero de 2018. El procesado, de 20 años, iba al volante de un Audi A4 por el Paseo Marítimo de Palma. Circulaba a gran velocidad y con sus facultades mermadas por el consumo de alcohol. En la esquina del Marítimo con la calle Monsenyor Palmer, realizó un giro a la derecha sin respetar un semáforo en rojo y se llevó por delante a un hombre que cruzaba correctamente por un paso de peatones. La víctima salió despedida y quedó tumbada sobre el asfalto con heridas importantes.

Pese a ello, el joven no se paró para interesarse por él. Continuó circulando por la ciudad durante varios minutos hasta sufrir un aparatoso accidente. Ocurrió en el túnel que une las Avenidas con la calle Nuredduna, donde perdió el control del coche y acabó estrellándose contra un muro. La Policía Local acudió al lugar y lo sometió a una prueba de alcoholemia. El resultado fue de 0,95 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, cuatro veces más que la tasa máxima permitida.

La víctima del atropello tuvo que ser hospitalizada. Sufrió lesiones en el cuero cabelludo, el cráneo y las rodillas, así como una fractura del peroné izquierdo. Precisó tratamiento quirúrgico y puntos de sutura y tardó dos meses en recuperarse, sin que le hayan quedado secuelas.

La fiscalía acusó al sospechoso de tres delitos: lesiones y conducción temeraria y bajo la influencia de bebidas alcohólicas. Por ellos reclamó una pena de dos años de prisión y la pérdida definitiva del permiso de conducir. Ayer, el ministerio público y el abogado defensor, Pedro Cerdà, alcanzaron un acuerdo de conformidad antes de la celebración del juicio. En la vista celebrada en un juzgado de lo penal de Palma, el joven reconoció los hechos, se declaró autor de los tres delitos y aceptó una condena de un año, tres meses y un día de prisión y la retirada del carné. Las partes acordaron también que se suspenda el cumplimiento de la pena de cárcel durante tres años. El letrado de la víctima se reservó el derecho a pedir una indemnización por lo civil.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook