03 de junio de 2019
03.06.2019

"Tenemos miedo, es el quinto incendio de contenedores al lado de casa en dos meses"

Los vecinos de Son Canals recogen firmas ante la oleada de fuegos - "Mi hijo de 12 años está traumatizado", dice una afectada

03.06.2019 | 02:45

"Tenemos el miedo metido en el cuerpo. Cada noche, cuando nos vamos a dormir, no sabemos si nos llamarán al timbre de madrugada porque se está incendiando nuestra casa". Antonia Picó se siente insegura en su propio domicilio. Vive en la calle Bartolomé Torres, esquina con Isidoro Antillón, en el barrio palmesano de Son Canals. Pegado a la fachada de su vivienda tiene una batería de contenedores de basura, que se ha convertido en su pesadilla y en la de multitud de vecinos de la zona. Ayer de madrugada, uno de los depósitos volvió a arder. "Tenemos mucho miedo, mi hijo de 12 años está traumatizado. Cada vez que tenemos que salir de casa corriendo por el fuego, el niño coge su violín para salvarlo. Es el quinto incendio de contenedores al lado de casa en dos meses", asegura la mujer.

Los vecinos de Son Canals se sienten impotentes ante la oleada de fuegos y han iniciado una recogida de firmas para cambiar de ubicación los contenedores. El caso ya ha sido puesto en manos de abogados. "Emaya no quiere cambiarlos de sitio. ¿Necesitan víctimas para reaccionar? La fachada de mi casa ya está quemada. Nosotros dormimos aquí al lado. Hay un riesgo para la vida de las personas y para las familias que aquí vivimos", destaca Picó.

El pirómano se ha cebado con el barrio. Ayer tarde fue detenido. Los primeros incendios registrados en la calle Bartolomé Torres ocurrieron los pasados 27 y 28 de marzo. Luego, los contenedores volvieron a arder los días 15 y 16 de mayo. "Normalmente, repite dos días seguidos. Siempre actúa a las seis de la mañana o entre las diez y las once de la noche. Parece que es al principio o al final de un turno laboral", detalla otro vecino. La madrugada del 16 de mayo aún no se ha borrado de la memoria de los residentes. "Se quemaron cuatro contenedores. Las llamas eran enormes. Dos coches resultaron dañados y la fachada y una ventana de mi casa también. No entró el humo dentro de casa gracias al viento. Los vecinos tuvimos que bajar a la calle", detalla Picó.

La historia se repitió ayer. Los Bombers de Palma se movilizaron a las seis de la mañana para sofocar otro fuego en un contenedor amarillo de residuos plásticos. Los especialistas evitaron que el incendio se propagara. "Me llamaron al timbre para bajar a la calle. Esto da miedo", señala otra vecina. "Yo no aparco el coche aquí", dice un joven. La Policía Nacional arrestó ayer al sospechoso.

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