26 de mayo de 2019
26.05.2019
Semana negra

El ladrón arrepentido por haber robado a su vecina

26.05.2019 | 02:45

Hace unos días, un acusado, que está en prisión, era conducido a la sala de vistas en la sede de Vía Alemania para ser juzgado por robar en un coche en Palma. Antes de entrar, el ladrón se topó con un familiar de la víctima en los pasillos. El encuentro no fue para nada traumático. El allegado a la perjudicada reaccionó con sorpresa al comprobar que conocía al sospechoso del barrio. Además, quedó claro que ambos se llevaban bien porque se saludaron efusivamente y se sonrieron. Incluso, estuvieron hablando unos minutos. El familiar de la denunciante le dijo que no sabía que era él el ladrón. Al final, parecía que hasta le daba pena la situación.

Dos días de tregua

El pasado lunes DIARIO de MALLORCA relató el infierno que sufre desde hace seis meses Emilio González, un octogenario vecino de Palma, que recibe una media de seis llamadas telefónicas diarias de distintos números en las que no contesta nadie. Según explicó el hombre, el día que se publicó la noticia las llamadas cesaron, y al día siguiente tampoco recibió ninguna. Creía que su problema se había solucionado pero se las prometía demasiado felices. El miércoles volvió a repetirse la pesadilla, con media docena de llamadas sin respuesta durante toda la tarde y la situación se ha mantenido durante los últimos días. El desesperado jubilado ha acudido esta semana a un programa de IB3 para denunciar su caso.

36 horas de travesía

El carguero Grande Europa llegó finalmente al puerto de Valencia el jueves a las tres de la madrugada. Treinta y seis horas le costó la travesía, a una velocidad de poco más de tres nudos. El enorme carguero, que la semana anterior sufrió dos incendios en sus bodegas que arrasaron buena parte de los más de 1.600 vehículos que transportaba y obligó a llevar a cabo un gran operativo de salvamento, había permanecido apenas unos días en el puerto de Palma. Esta última travesía resultó especialmente lenta, ya que el fuego había averiado su maquinaria, por lo que tuvo que hacerla con un remolcador. Durante todo el viaje estuvo escoltado por dos embarcaciones de Salvamento Marítimo, que permanecían al tanto por si aparecían dificultades.

Cuestionando a la víctima

Dos jóvenes fueron juzgados hace una semana en Palma por atracar a otro y pegarle una paliza de madrugada en el Paseo Marítimo. Los acusados negaron los hechos de forma rotunda. Una de las letradas defensoras trató de desacreditar a la víctima detallando que se dedica a eso, a denunciar a diestro y siniestro para sacar dinero. El perjudicado confirmó que le desvalijaron en plena calle y que le propinaron patadas y puñetazos, incluso cuando estaba en el suelo. Según su versión, fueron un grupo de atacantes. La víctima compareció en el juicio custodiada por dos policías. Los agentes no le protegían, sino que le vigilaban porque actualmente está en prisión provisional por un delito continuado de robo con fuerza en domicilio. Así, lo reconoció ante la jueza.

Desahucio con sorpresa

Menuda sorpresa se llevó la comisión judicial, que hace más de una semana acudió a una finca en el campo en las inmediaciones de Llucmajor para llevar a cabo un desahucio. Cuando trataban de acceder a la propiedad, descubrieron un montón de gallos de pelea en la finca rústica. Estos animales tienen un gran valor y son muy apreciados entre los clanes de narcotraficantes de Son Banya, muy aficionados a acudir a los reñideros y a apostar en las peleas de gallos.

Un fugitivo entusiasmado

El hijo de Gloria Zavala, capturado esta semana en Bélgica junto a su novio por la muerte de la mujer en su casa de s'Arenal, parecía estar encantado con su vida de fugitivo. Los dos menores pasaron seis noches en un hotel de dos estrellas de la periferia de Bruselas. El chico no dudó, pese a su condición de huido, en puntuar con un 10 el establecimiento en una página de reservas de internet. "Excepcional", comentó en dos ocasiones el menor.

Vuelco en Inca

Los servicios de emergencias tuvieron que movilizarse el miércoles por el vuelco de un coche en el camino viejo de Llubí, en Inca. Al parecer, el conductor tuvo que dar un brusco volantazo para esquivar a un ciclista y acabó chocando con un muro. Los bomberos tuvieron que excarcelar al conductor y al lugar acudieron también una ambulancia, la Policía Local y la Guardia Civil.

Un gato atrapado

Hace unos días, un gato quedó atrapado en un incendio en una finca de la calle Miquel Marqués, en Palma. El animal se quedó acorralado en una ventana. Los bomberos trataron de rescatarlo, pero finalmente su dueña pudo entrar en la casa y ponerlo a salvo.

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