14 de mayo de 2019
14.05.2019

Incendio en Ibiza: "Teníamos todo en el edificio: pasaporte, ropa... Ahora no sabemos dónde iremos"

Varios de los afectados por el incendio en el edificio okupado de es Viver, donde calculan que vivían medio centenar de personas, observan con lágrimas cómo las llamas arrasan su hogar. «El fuego está controlado, ahora hay que atender la emergencia social», indica un policía local

14.05.2019 | 10:34
Incendio en Ibiza: "Teníamos todo en el edificio: pasaporte, ropa... Ahora no sabemos dónde iremos"

Uno de los okupas del edificio de es Viver llora desconsolado en una de las tres ambulancias del 061 que se encuentran, sobre las 13.30 horas, en la calle Josep Tur i Llaneras de Ibiza. No presenta quemaduras por el incendio, pero está muy angustiado. Las lágrimas apenas le permiten articular palabra. Una vecina de la zona se ha acercado a él para preguntarle cómo está. La víctima, de nacionalidad marroquí y que prefiere mantenerse en el anonimato al carecer de permiso de residencia, responde, entre sollozos, que su sobrino, de 40 años, está atrapado por las llamas y que teme por su vida. Otro vecino de la zona le comenta que acaban de rescatar a dos personas, pero no sabe si se trata de su sobrino. No es capaz de levantarse y continúa descompuesto sentado en la ambulancia del 061.

En la calle Jacint Aquenza con Cosme Vidal Llàser cuatro de los habitantes del edificio en llamas (se calcula que hay entre 50 y 80) observan preocupados cómo se extiende el fuego. Uno de ellos, Said, cuenta que estaban durmiendo cuando se originó el incendio y salieron corriendo. "Lo tenemos todo allí: los pasaportes, ropa...", lamenta este afectado, que cuenta que vivía en esta infravivienda porque con su sueldo no puede pagar un alquiler. "Cobro siete euros la hora y con lo que gano no puedo pagar más de 300 euros por una cama y enviar dinero a mi familia. Ahora no sé qué voy a hacer", cuenta, angustiado, Said, que añade que llegó hace un año a Eivissa pero que reside en España desde hace 20.

Media hora antes, a las 13 horas, en el solar de la calle Font i Quer donde hay una veintena de vehículos aparcados, se encuentran varios agentes de la Policía Local de Ibiza, de la Policía Nacional e incluso un guardia civil se ha sumado al amplio operativo policial que controla el acceso al edificio incendiado. "Estaba durmiendo cuando, de repente, he escuchado a una señora gritar. Cuando he visto el fuego he salido corriendo", relata un joven, que no quiere dar su nombre. No sabe cómo se ha originado el fuego. De un callejón de la parte trasera del edificio que une la calle Font i Quer con la de Jacint Aquenza sale un policía que lleva cogido a un hombre. No se trata de un habitante de la construcción afectada, sino de un vecino de una casa próxima al fuego que han evacuado por razones de seguridad. El policía que le ha asistido es una de las diez personas heridas.

Hasta las 13.30 horas no se precinta el perímetro del edificio incendiado, que ha despertado una enorme expectación entre los vecinos, que graban y fotografían con sus móviles cada movimiento de los profesionales antiincendios. El momento que provoca las ovaciones del 'público' es el espectacular rescate de dos personas que protagoniza el piloto del helicóptero del Institut Balear de la Natura (Ibanat). La aeronave se acerca a las víctimas, que se encuentran en la parte superior del edificio, y la multitud de personas congregadas en el cruce de la calle Jacint Aquenza con la de Cosme Vidal Llàser aplauden la intervención. En contraposición, los vecinos congregados a la altura del número 20 de la calle Jacint Aquenza tienen los ánimos más caldeados. Una joven, Paola, grita que hacen falta más viviendas sociales e increpa al alcalde, Rafa Ruiz.

Por la tarde, sobre las 16 horas, cinco okupas se han desplazado al lugar del incendio y siguen con preocupación la evolución del fuego, que aún no está extinguido. "Quiero recuperar mi pasaporte, el resto de cosas me dan igual", señala Naiara, de 31 años, que se había mudado al edificio okupa hacía unos meses. "Montaré mi tienda de campaña en otro lado", comenta, resignada, la afectada.

Un policía local, por su parte, señala que los bomberos están refrescando la zona. "El fuego ya está controlado, ahora hay que solucionar la emergencia social", indica el agente, en referencia a todas las personas que vivían en este edificio okupado y que se han quedado sin techo. A pesar de que el Ayuntamiento de Eivissa informó de que en el edificio no vivían familias con menores, dos vecinas aseguraron que habían visto a dos bebés y que esta catástrofe «se veía venir».

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