15 de abril de 2019
15.04.2019

Condenada por apuñalar al perro de un compañero de piso en Palma

La mujer clavó unas tijeras o un cuchillo a un beagle de siete meses que perdió mucha sangre y estuvo a punto de morir

15.04.2019 | 02:45
La mujer condenada por acuchillar al perro, durante el juicio celebrado en Palma.

Una mujer ha sido condenada a cuatro meses de prisión por apuñalar al perro de un compañero de piso en Palma. La acusada clavó un cuchillo o unas tijeras en el cuello del animal, un beagle de siete meses que perdió mucha sangre y estuvo a punto de morir. El fallo aprecia como atenuante el hecho de que la condenada estuviera ebria cuando ocurrieron los hechos. La sentencia del juzgado de lo penal número 5 de Palma la declara autora de un delito de maltrato grave a animales domésticos y le obliga a indemnizar con 450 euros al dueño del can por el tratamiento veterinario que precisó el perro.

Los hechos ocurrieron poco después de la medianoche del 24 de octubre de 2017 en un domicilio de la calle Francesc Sancho donde la acusada convivía con otras personas. La magistrada declara probado que la mujer causó una herida inciso contusa de cuatro centímetros de profundidad al perro de uno de sus compañeros de piso. No ha quedado claro qué instrumento utilizó, pero el veterinario apuntó que pudo ser un cuchillo de carne o unas tijeras.

Operación urgente

El perro, de raza beagle y siete meses de edad, perdió mucha sangre por la lesión sufrida cerca de las escápula izquierda. Fue trasladado a una clínica veterinaria e intervenido con urgencia, lo que resultó fundamental para evitar que muriera, ya que la cuchillada afectó a varios vasos sanguíneos. El animal precisó medicación durante diez días y su dueño tuvo que abonar 450 euros por la atención recibida.

La jueza considera plenamente acreditado que fue la acusada quien acuchilló al can, pese a que la mujer lo negó durante el juicio. La acusada se definió como "una amante de los perros" y afirmó que el animal "entró ya herido" en su habitación. Además, culpó al dueño del beagle de maltratarlo y no atenderlo, asegurando que era ella misma quien se encargaba de darle de comer.

En la sentencia se enumeran varias contradicciones en las que incurrió la mujer durante la instrucción del caso y el juicio oral. Primero contó que estaba en su habitación y oyó al perro quejarse en otra estancia, pero luego afirmó que el can entró ya ensangrentando en su cuarto. La magistrada señala también que dos testigos que estaban en la vivienda contaron que escucharon un aullido del animal cuando este estaba en el dormitorio de la procesada, con la puerta cerrada. Cuando ella abrió tiempo después, el can salió y vieron mucha sangre. Los agentes de la Policía Local de Palma que acudieron al lugar declararon también que había sangre en ese cuarto.

Con todo, la jueza expone que hay pruebas suficientes de que la mujer fue la autora de la agresión. La sentencia considera también acreditado que la acusada estaba ebria cuando ocurrieron los hechos, de acuerdo con su propia declaración y la de los testigos y los policías.

El fallo la declara autora de un delito de maltrato grave a animales domésticos, con la circunstancia atenuante de embriaguez. Por ello, le impone una condena de cuatro meses de prisión y la inhabilita para ejercer cualquier profesión relacionada con los animales. Además, deberá indemnizar al dueño del perro con 450 euros por el coste del tratamiento veterinario que precisó el animal tras la agresión.

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