09 de abril de 2019
09.04.2019

Identifican a dos policías nacionales como autores del robo de 300.000€ en Palma

Dos empleados de Pabisa reconocen a los agentes, uno ya expulsado, como las personas que los asaltaron en un falso control

09.04.2019 | 02:45

Dos empleados del Grupo Pabisa identificaron ayer a dos agentes de la Policía Nacional, uno ya expulsado por otros delitos, como las personas que les robaron 300.000 euros de la empresa a punta de pistola tras simular un control. "Nos cerraron el paso con un coche. Llevaban chalecos con las siglas y el logo de la Policía. Nos dieron el alto y nos hicieron bajar. Uno llevaba pistola. De pronto, se metieron en nuestro vehículo y se marcharon con el dinero", explicaron los testigos durante el juicio. En el asalto habría participado otro hombre; los tres se enfrentan a peticiones de cinco años de prisión por robo con intimidación y uso de armas. El único acusado que declaró lo hizo solo a preguntas de las defensas y para intentar justificar el dinero hallado en su vivienda cuando fue arrestado.

El robo se produjo hacia la una de la tarde del 24 de julio de 2015, cuando dos trabajadores de Pabisa circulaban en un coche con 300.000 euros por s'Arenal. "Llevábamos al banco la recaudación del Bierkönig [uno de los negocios del grupo empresarial] y dinero de la oficina. Había 297.000 euros en billetes y 3.000 en monedas de un euro. Hacíamos siempre la misma ruta tres días por semana", explicó uno de los empleados. La mayor parte del dinero no se ha recuperado.

"Un Golf plateado se cruzó delante en la avenida Fra Joan Llabrés. Salieron dos hombres con un peto con las siglas y el escudo de la Policía y me dieron el alto. 'Alto, Policía. Bajen del vehículo', nos dijeron. A mi me pusieron contra un coche y mi compañero contra la pared. Meses atrás hubo una inspección de trabajo [en la empresa] y pensaba que era por eso", relató uno de los trabajadores.

Tanto este testigo como su compañero dijeron que "en todo momento" pensaron que eran policías. "Fueron un poco bruscos. La agresividad me escamó. Uno me dio un golpe, me enseñó una pistola y no dio tiempo a más. Se llevaron el coche con el dinero. Fue todo en cuestión de un minuto", señalaron.

Ambos identificaron a dos de los acusados como los hombres que los asaltaron: Francisco F.F., de 56 años y agente en activo de la Policía Nacional en aquella época, y Francisco A.G., de 57 años y expulsado del mismo cuerpo en 2007 tras ser condenado por liderar una banda de ladrones. Los dos fueron arrestados un mes y medio después del atraco junto a Jesús F.N., de 45 años, supuestamente la persona que iba al volante del Golf con el que abordaron a los trabajadores de Pabisa.

Otro empleado del grupo empresarial aseguró haber visto al exagente varios días a primera hora de la mañana en las semanas anteriores al atraco en las inmediaciones de las oficinas de Pabisa. "Estaba plantado en la acera", explicó el testigo. Las acusaciones apuntan a que Francisco A.G. estaba realizando labores de vigilancia para planear el asalto.

El único de los tres sospechosos que declaró ayer fue Francisco F.F.. Solo respondió a las preguntas de los abogados defensores para tratar de explicar por qué la Policía encontró casi 8.000 euros en su domicilio cuando fue detenido. "Mi mujer trabajaba de camarera en la 'Calle del Jamón'. Había noches que traía 500 euros de propinas y cambiábamos el dinero una vez al año. Además, teníamos 4.500 euros para reformar la cocina y 1.000 de una sobrina que se iba de Erasmus", afirmó. Su exmujer declaró en el mismo sentido. "Yo cobraba en efectivo y una parte del sueldo, entre 300 y 400 euros, eran propinas en monedas", dijo.

Dos hijas de Francisco A.G. aseguraron que tenían en el domicilio de su padre casi 11.000 euros. "Le daba dinero de mi sueldo cada mes para que me lo guardara. Soy muy caprichosa y si no, me lo gasto. Había 6.000 euros en su casa que eran míos", dijo una de ellas. La otra aseguró que tenía en ese domicilio casi la misma cantidad. Ambas aseguraron que un viaje a Andorra que hizo su padre unos días después del atraco fue "de vacaciones" y que un primo suyo, agente de la Guardia Civil, le dio un contacto en ese país "para hospedarse".

Las defensas pidieron, al inicio de la vista oral, que se anule al auto judicial que autorizó los pinchazos de los móviles de los sospechosos. El juicio continuará el próximo 24 de abril con el interrogatorio a una quincena de agentes de la Policía Nacional que investigaron el robo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook