09 de febrero de 2019
09.02.2019
Investigación

Tres policías y dos bomberos resultaron intoxicados en el fuego de la calle Puerto Rico

El vecino del piso siniestrado el jueves, de 78 años, seguía estable en Son Espases tras sufrir graves quemaduras

08.02.2019 | 21:16

Tres agentes de la Policía Local de Palma y dos bomberos tuvieron que recibir asistencia médica el jueves por la tarde al resultar intoxicados por el humo del incendio que destruyó un domicilio de la calle Puerto Rico, en el Polígono de Levante de Palma. Mientras tanto, el residente en la vivienda siniestrada, un hombre de 78 años que sufrió graves quemaduras e intoxicación, permanecía ayer estable en la UCI del hospital de Son Espases. Los primeros indicios apuntaban a que el fuego se pudo originar en un radiador, el único aparato eléctrico que al parecer estaba encendido en la casa.

Según informaron fuentes de los Bombers de Palma y la Policía Local, el fuego se declaró poco después de las seis de la tarde del jueves. La primera unidad de la Policía que llegó al lugar fue el policía de barrio, que comprobó que el fuego había alcanzado ya grandes dimensiones. Poco después llegaron dotaciones de los bomberos, que derribaron la puerta, ya nadie les abría.

En el interior de la vivienda, que estaba llena de humo, se encontraba un hombre solo, de 78 años y con una enfermedad degenerativa. Cuando dos de los bomberos le cogieron para sacarle, el anciano reaccionó muy alterado. Dio varios manotazos y les arrancó sin querer las máscaras del equipo de respiración autónoma. Los dos bomberos tuvieron que actuar sin máscara, por lo que ambos inhalaron el humo.

Una vez en el portal, el anciano sufrió una parada cardiaca. Varios agentes de la Unitat d'Intervenció Immediata (UII) de la Policía Local le colocaron uno de sus aparatos desfibriladores para la maniobra de reanimación, aunque no llegaron a hacerlo porque llegó una UVI móvil y el personal sanitario se encargó de estabilizarle y trasladarle a Son Espases.

El fuego se extendió por toda la vivienda, cuyo interior quedó totalmente arrasado. Los bomberos tuvieron que trabajar durante varias horas para sofocar las llamas y ventilar el interior del inmueble. Tuvieron incluso que romper una ventana de la casa para facilitar la ventilación.

Posteriormente los equipos sanitarios tuvieron que atender a los dos bomberos y a tres agentes de Policía, intoxicados por inhalación de humo. Uno de los bomberos fue trasladado a la Mutua Balear, mientras que su compañero y los tres policías solo requirieron asistencia in situ.

La Policía Nacional se hizo cargo de la investigación sobre el origen del fuego. Del testimonio del hijo del herido, que también reside en la casa aunque no estaba allí en ese momento, se desprende que el incendio pudo comenzar en un radiador, que era el único aparato eléctrico que estaba encendido. El anciano sufrió quemaduras de segundo grado y una grave intoxicación por inhalación de humo. Fuentes del hospital de Son Espases confirmaron que ayer permanecía estable en la UCI, con pronóstico reservado.

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