19 de enero de 2019
19.01.2019

Piden 8 años de cárcel a un hombre por difundir vídeos de violaciones y torturas a bebés

El acusado, vecino de Palma, formaba parte de redes pederastas de intercambio de archivos

19.01.2019 | 02:45
Un policía examina el contenido de un ordenador durante una operación contra la pornografía infantil.

La fiscalía pide 8 años de prisión para un joven acusado de difundir desde Palma archivos de contenido pedófilo, entre ellos vídeos de violaciones y torturas a bebés de pocos meses. El sospechoso, un español de 25 años, supuestamente formaba parte de redes de pederastas que actuaban en la llamada 'internet profunda' y compartían material. El ministerio público imputa al procesado, arrestado por la Policía a principios de 2017, un delito de corrupción de menores.

El caso fue descubierto por la Brigada Central de Investigación Tecnológica de Madrid durante una investigación iniciada en 2016. Los agentes detectaron en la red TOR, una especie de internet paralela basada en el anonimato, un enlace con instrucciones para acceder a una comunidad pedófila. Sus miembros intercambiaban archivos mediante aplicaciones como Telegram y Skype.

Entre los integrantes de esta red fue identificado un joven mallorquín, entonces de 23 años, residente en Palma. La Policía Nacional lo detuvo el 7 de febrero de 2017 y llevó a cabo un registro en su domicilio. En la vivienda había que fueron intervenidos.

Los agentes analizaron el material y comprobaron que el acusado almacenaba una gran cantidad de material pedófilo. Según refleja la fiscalía en su escrito de acusación, había multitud de contenidos relacionados con la explotación sexual de menores. Él ministerio público destaca una serie de vídeos "especialmente degradantes y vejatorios", en los que aparecía una bebé de pocos meses a la que se colocaba pinzas en el pecho y la vagina y se abusaba sexualmente de ella. La Policía constató que el joven palmesano compartía estos archivos con otros internautas y participaba activamente en grupos y conversaciones de temática pedófila.

El sospechoso está acusado de un delito de corrupción de menores, por el que la fiscalía reclama ocho años de prisión y otros tantos de libertad vigilada, con la prohibición expresa de acudir a locutorios y la obligación de participar en un programa formativo de educación sexual. Además, solicita que se le inhabilite para cualquier profesión que implique contacto con menores durante cuatro años. Está previsto que el juicio por estos hechos se celebre la próxima semana en la Audiencia Provincial de Palma.

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