22 de diciembre de 2018
22.12.2018
Investigación

El pirómano causa grandes daños en coches y edificios en una nueva oleada de incendios

El incendiario de Palma provoca cinco fuegos de madrugada en poco más de dos horas y destruye diez contenedores y siete autos aparcados - En dos puntos las llamas alcanzaron grandes proporciones y causaron grandes daños en edificios

22.12.2018 | 02:45
El pirómano causa grandes daños en coches y edificios en una nueva oleada de incendios

El pirómano de los contenedores que durante este año ha puesto en jaque a la Policía de Palma eleva su apuesta y en dos frenéticas horas durante la madrugada de ayer provocó cinco incendios en la barriada de Foners, en un radio de apenas un kilómetro, en la peor jornada desde que comenzó a actuar hace un año. Dos de los fuegos alcanzaron grandes proporciones y, además de destruir los depósitos de basura, causaron daños en siete coches estacionados y en las fachadas de dos edificios. Varias decenas de vecinos, incluidos niños pequeños, tuvieron que salir de madrugada de sus casas huyendo del humo. El maniaco tuvo la desfachatez de volver a la misma calle donde había quemado un contenedor dos horas antes para provocar otro incendio.

El recorrido del pirómano comenzó a las dos y media de la madrugada de ayer a la altura del número 54 de la calle Manacor, donde pegó fuego a un contenedor. Al lugar acudieron rápidamente dotaciones de la Policía y Bomberos, que consiguieron extinguir las llamas antes de que afectaran a otros depósitos o a los coches aparcados en la zona. Era el principio de una noche de pesadilla para los vecinos de Foners y las Fuerzas de Seguridad.

De allí se desplazó a la calle Torre d'en Bibiloni, a apenas doscientos metros del primer incendio y muy cerca de la Comandancia de la Guardia Civil. Veinte minutos después, a las 2:52 horas, se declaró otro fuego en un contenedor a la altura del número 25 de esta calle. De nuevo el fuego fue sofocado muy rápidamente y solo quedó destruido uno de los depósitos.

No tardó ni diez minutos en provocar el siguiente fuego, con el agravante de que en este caso fue en el interior de un edificio de la calle General Ricardo Ortega, en el número 47, a unos cien metros de distancia. Al parecer encontró el portal abierto y le pegó fuego a una papelera que había en el vestíbulo. "Estábamos durmiendo cuando subió la vecina del primero dando golpes a las puertas. Cuando abrimos ya estaban los bomberos, que habían apagado el fuego y estaban extrayendo el humo". El fuego no se extendió, pero provocó una gran humareda que invadió toda la escalera. Eran las tres de la madrugada.

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Cuando parecía que todo había acabado se produjo uno de los peores incendios de la noche. Se detectó a las 3:38 horas, en la esquina de la calle Jeroni Pou con las Avenidas. Aquí el fuego arrasó un bloque de cuatro contenedores y las llamas alcanzaron grandes proporciones. Causaron daños a varios coches aparcados y ennegrecieron toda la fachada de un edificio de ocho plantas. Los vecinos contemplaban ayer por la mañana los destrozos. "Ha sido un desastre. Yo vivo en el sexto y no me pude asomar por el humo y el calor. Se me ha llenado toda la casa de humo y un vecino del segundo sufrió una intoxicación", explicaba uno de los residentes.

Y una hora después, a las 4:40 horas, sobrevino el último incendio. El pirómano volvió a la calle Torre d'en Bibiloni, ahora a la altura del número 7. El fuego volvió a propagarse sobre el bloque de cuatro contenedores, dejó siniestro total varios coches estacionados enfrente y causó grandes daños en las viviendas cercanas. "Las llamas subían por encima de nuestro piso y quemaron las persianas", contaba Mary, vecina de la segunda planta. "Mi marido se puso a apartar los muebles y yo salí fuera con los niños, dos gemelos de nueve meses y dos niñas de once y doce años. Unos quince vecinos tuvimos que salir a la calle".

La Policía Nacional mantiene desde hace meses un operativo especial para capturar al pirómano, hasta ahora sin resultado. Desde que comenzó a actuar ha destruido 313 contenedores y ha causado daños por valor de más de 300.000 euros.

El alcalde de Palma, Antoni Noguera, afirmó ayer que existe un dispositivo policial "muy importante" que intenta esclarecer la autoría de los incendios de contenedores y espera que "muy pronto, esta persona o personas puedan ser detenidas y que todo el peso de la ley caiga sobre ellas". La primera autoridad municipal, manifestó que, en definitiva, espera "que las puertas de la cárcel estén bien abiertas para ellos".

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