28 de noviembre de 2018
28.11.2018
Investigación

Investigan si la sangre hallada en una casa es de la mujer desaparecida en Ibiza

Los cuatro detenidos por la Guardia Civil en relación con el caso serán conducidos hoy a disposición judicial

28.11.2018 | 13:31
Investigan si la sangre hallada en una casa es de la mujer desaparecida en Ibiza

Los agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil encontraron sangre en la casa okupada de Sant Antoni (Eivissa) donde estuvo alojada unos días Nuria Ester Escalante, la alicantina de 52 años de edad cuyo rastro se perdió en la isla el 31 de octubre, confirmó ayer su hijo mayor, Aarón Berenguer.

Los investigadores tomaron muestras al hijo de la desaparecida con el fin de cotejar el ADN, y permanecen a la espera de los resultados para conocer si la sangre es de Escalante. Por otra parte, está previsto que hoy por la mañana declaren en el juzgado de guardia los cuatro hombres detenidos el lunes por la noche en relación con la desaparición de la mujer.


Ayer por la mañana, la puerta de la estancia de la casa okupada en la que estuvo Escalante y donde se encontró la sangre estaba cerrada con un candado. En la estancia de al lado, también okupada, un hombre explicó que la mujer estuvo allí unos días y que allí había dejado su equipaje con el fin de pasar a recogerlo, algo que nunca llegó a hacer. En este lugar vivió también, según la escasa información que ha trascendido sobre el caso, uno de los cuatro detenidos. Los agentes de la Guardia Civil arrestaron a cuatro hombres de diferentes nacionalidades (italiano, uruguayo, argentino y polaco), con edades comprendidas entre los 40 y los 60 años.

Esta semana la Guardia Civil, que centra la búsqueda de la mujer en Sant Antoni, ha rastreado con un perro especializado los alrededores de la casa okupada donde estuvo Escalante, sin resultados. La casa está situada en un descampado ubicado junto a la rotonda de entrada a Sant Antoni.

Los agentes también rastrearon las fincas del otro lado de la carretera, junto al camping de Sant Antoni, que ahora está cerrado, y en especial en el cauce de un torrente de la zona.

En cualquier caso, los investigadores tienen claro que la mujer no desapareció de forma voluntaria y que fue víctima de algún tipo de violencia, cuya naturaleza por el momento se desconoce.

Ayer, el hijo mayor de Escalante, que tiene 23 años de edad, manifestó que sospecha que su madre ha podido ser víctima de un homicidio. "Lo que creemos es que podría haber tenido una discusión con alguien y que la cosa acabara mal", explicó Berenguer.

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