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Miguel Félix Chicón: "En la mar, una luz que vale unos pocos euros puede ser la diferencia entre la vida y la muerte"

El Centro de Salvamento de Palma asiste a una media de 1.500 personas al año en dificultades en el mar - Su jefe insiste a los navegantes en la necesidad de consultar la meteorología y tener el barco bien pertrechado antes de hacerse a la mar

Miguel Félix Chicón, jefe  del Centro de Salvamento Marítimo de Palma, muestra una luz estroboscópica para el chaleco salvavidas.

Miguel Félix Chicón, jefe del Centro de Salvamento Marítimo de Palma, muestra una luz estroboscópica para el chaleco salvavidas. b. ramOn

Hace más de 40 años que Miguel Félix Chicón (Tánger, 1960) se embarcó por primera vez como mozo de cubierta en el Ciudad de Toledo, que cubría la ruta entre la península y Canarias. Luego pasó 17 años en el mar, nueve de ellos como capitán, en mercantes que recorrían desde el Atlántico al Mar Negro, antes de recalar en 1994 en el Centro de Salvamento Marítimo de Palma, que dirige desde 1996.

­Lleva la cuenta de cuántas personas han auxiliado en estos más de 20 años que lleva como jefe de Salvamento Marítimo?

Qué va. ¿Un cálculo somero? Anualmente estamos en torno a mil y pico o dos mil personas, depende de la cantidad de gente que viaja en los barcos que asistimos. Puede ser una media de 1.500 personas al año, asistidas, ojo, no todo son rescates.

¿Y cuantas asistencias a barcos?

Pues oscila entre unas 500 o 550 al año. Solo en los meses de este verano hemos asistido a 799 personas en 244 actuaciones. Y desde que comenzó el año llevamos más de 500 asistencias.

Durante este tiempo, ¿cuál ha sido la peor emergencia a la que se ha enfrentado?

¿En todos estos años? Ha habido varias. Que me hayan dejado impronta recuerdo el Don Pedro; el Sorrento; el Tariq Ibn Ziyad, que llegó a Alcúdia, el Rialto, que no tuvo mucha repercusión pero fue un buque mercante que quedó a la deriva al norte de Menorca con vientos de fuerza 10-11 y estuvimos varios días dándole asistencia; el embarracamiento del Rolón Sur en la isla de els Penjats; el Maverick II, que se subió a la isla de sa Torreta; el Vistamar, que pegó contra es Freus y tuvo que entrar de arribada forzosa y hubo que rescatar a trescientas y pico personas que iban a bordo; el Rolón Bahía de Alcúdia, que se quedó escorado por la carga y tuvimos que socorrer a los tripulantes en la bahía de Sant Antoni de Portmany; el Trencel, que estuvo fondeado y tuvo que meter la proa en la playa de Formentor. Este fue el famoso barco de las vacas, llevaba vacas vivas y hubo que descargarlas en una operación bastante complicada.

Y luego tenemos que durante la pasada temporada de verano, Salvamento Marítimo de Palma ha sido el centro que ha tenido mayor número de incidencias de toda España.

Sí, pero de embarcaciones de recreo.

Explíqueme a qué se debe esto.

Tan fácil de explicar como cuando ves las estadísticas y las curvas de mayor actividad se dan en verano, cuando la gente navega más. Ese pico que se produce anualmente coincide con el mayor número de navegantes en la mar. Y hay mayor número de probabilidades de que se produzcan incidentes. Así de sencillo.

¿Cuál es la incidencia más habitual con la que se encuentran?

El barco que se queda a la deriva porque tiene un fallo mecánico. Un fallo mecánico de cualquier origen. Puede ser que te falla la máquina, los filtros, el timón, o que has enganchado algo en las hélices o incluso que te has quedado sin combustible... En tierra, si tienes un problema con tu coche, lo dejas en el arcén y llamas a la grúa. En la mar es más complicado, no puedes bajarte del barco. De hecho, siempre decimos que el abandono del barco siempre se tiene que hacer en última instancia y cuando el propio barco no te da la seguridad de mantenerte a flote. Porque el mejor medio que tienes es el barco. En el caso más habitual, que es el de embarcaciones que quedan a la deriva, lo que hacen es llamarnos y vamos a asistirles. Les remolcamos al puerto más cercano.

¿Hay muchas incidencias que son atribuibles a negligencias?

Eso no lo analizamos en absoluto, no nos compete. Pero sí es cierto que siempre registramos lo que puede acaecer. Entonces la Capitanía Marítima, tras la lectura del informe que nosotros hacemos, pueden abrir un expediente sancionador si se vislumbra que puede haber algún tipo de negligencia, y el Servicio Marítimo de la Guardia Civil también puede actuar.

Se lo preguntaré de otra forma. Desde su punto de vista, ¿cree que con este auge de la afición a la náutica se está perdiendo el respeto a la mar?

No lo creo. Lo que creo es que estas personas están de vacaciones y se relajan. Es como cuando uno viaja a Inglaterra y alquila un coche, y uno se relaja e igual se mete al revés en una rotonda y se lleva un susto. Pues imagínese en un medio tan hostil como la mar, es muy fácil que pueda producirse alguna disfunción y más entre personas que no están habituadas. Si ya lo sufrimos los profesionales, imagínese una persona que no está habituada, y que además se relaja.Por eso desde Salvamento Marítimo siempre intentamos insistir en el mensaje de que la preparación y la formación se la tome como parte de esa aventura marítima. Hay que enseñar a los invitados a tu barco dónde están los chalecos y las bengalas y cómo funcionan, dónde está el equipo de radio, las bombas de achique... y enseñar todo eso debe ser parte de la aventura. En un barco, antes de salir a la mar, tienes que probar el timón, la radio... todo. Y aún así puede haber fallos.

¿Cuáles son los incidentes más graves que sufren estas embarcaciones de recreo?

Fundamentalmente las varadas con personas a bordo y los incendios. A principios del verano tuvimos una varada de un catamarán delante de la Catedral, y tuvimos que ir con un barco de salvamento para sacar al pasaje. Y hace poco un velero de dos palos, que se metió también allí, en las rocas de la Costa del Gas. Y los incendios, que cuando estás navegando ponen en peligro la flotabilidad de la embarcación. Siempre decimos que no hay que abandonar el barco a no ser que no te ofrezca esa seguridad. Y en ese caso, el pasaje tiene que estar dotado con chalecos salvavidas, botar las lanchas salvavidas y mantenerse agrupados. Y es fundamental que los barcos estén dotados con un sistema de socorro y seguridad marítima, como contar con una radiobaliza satelitaria, que emite una señal en caso de hundimiento, que nos pasa la posición. O una simple luz estroboscópica en el chaleco, que vale unos pocos euros, y que de noche supone la diferencia en que te vean desde un helicóptero o no. Es la diferencia entre salvar la vida o no.

En Balears, la mayoría de las incidencias están relacionadas con estas embarcaciones de recreo.

Sí, a nivel nacional las embarcaciones de recreo representan el 55% del total de las emergencias marítimas, pero en Cataluña y Balears el porcentaje se eleva al 85%. Porque son las zonas donde hay más navegantes de recreo.

¿Qué se puede hacer para evitar incidentes en la mar?

Muy sencillo. Lo primero es mirar las condiciones meteorológicas, si hay mal tiempo no tenemos que salir. Y que el barco esté perfectamente pertrechado, que tenga toda el agua, el combustible, que funcione la radio, que tengamos en orden las bengalas, los chalecos, las bombas de achique. Hay que comprobar que funcione la máquina, el timón... Todo esto se resume en una frase: que tengamos el barco a son de mar.

¿Se dan casos de saturación en verano en las aguas de Balears?

Yo no hablaría de saturación. Hay muchos barcos, ¿pero exceso de barcos? La mar no tiene fronteras ni límites. Supongo que lo notan más las personas en tierra, si ven que en una cala hay muchos barcos fondeados. Porque hay lugares abarrotados y luego hay calas medio vacías. Pero parece que hay gente que lo que quiere es que le vean con su barco.

¿Comparte las críticas de los ecologistas sobre los daños que provocan los fondeos sobre las praderas de posidonia?

No tengo argumentos científicos para ello. Pero sí le puedo decir que un marino jamás fondeará encima de posidonia ni de alga, porque es un mal tenedero. No fondeas con seguridad. Si fondeas sobre algas o posidonia el ancla garrea, no te agarra. Por tanto, un marino jamás fondea sobre posidonia, no por un principio ecológico, que también, pero sobre todo por tu propia seguridad.

¿Con qué medios cuenta Salvamento Marítimo de Palma?¿Son suficientes?

Siempre quisiéramos tener más medios. Ahora disponemos de seis embarcaciones de intervención rápida con base en Eivissa, Puerto Portals, Porto Colom, Alcúdia, Ciutadella y Maó, además de un buque de salvamento que es itinerante y ahora está en Palma. Es un remolcador, preparado para operaciones de más envergadura. También disponemos de un helicóptero con base en Son Sant Joan, y otras dos embarcaciones de Salvamento Marítimo que gestiona Cruz Roja, en el Port de Sóller y Sant Antoni de Portmany. Eso son nuestros medios locales, pero siempre tenemos la capacidad de desplazar cualquier medio de la península para atender una emergencia, y siempre contamos con la colaboración de otras instituciones como la Armada, la Guardia Civil o el Escuadrón 801 del Ejército del Aire. Para solventar una emergencia es susceptible de ser movilizado cualquier medio. De hecho, en el caso del incendio del Sorrento los primeros que llegaron a prestar auxilio al pasaje fueron dos barcos de Balearia que se encontraban por la zona.

Parece que este año se ha disparado la llegada de pateras del norte de África.

Aquí en Balears no tanto. Sí es cierto que nuestros compañeros de Almería, Tarifa, Cartagena... están teniendo muchas más llegadas de pateras. Además, aquí en Balears nuestras intervenciones suelen ser en colaboración con la Guardia Civil. Sus radares detectan estas embarcaciones y en caso de necesidad requieren nuestra asistencia. Además son otro tipo de inmigrantes. No van en embarcaciones sobrecargadas.

¿Entonces se puede decir que Balears permanece todavía ajeno a la avalancha de inmigración que hay en otras zonas?

Sí, a la avalancha sí. Además el perfil es diferente. El migrante que pasa en pateras sobrecargadas en Alborán sí quiere ser localizado, mientras que el que viene aquí intenta pasar desapercibido. Pero esto ya son cuestiones policiales que no nos competen.

Salvamento Marítimo participó también en el despliegue tras las recientes inundaciones de Sant Llorenç. Explíqueme cómo fue.

Cuando nos comunican desde la Direcció d'Emergències que han visto coches arrastrados por el torrente hasta el mar se movilizó el helicóptero y la embarcación de intervención rápida que está en Alcúdia para intentar hacer búsqueda de alguno de los desaparecidos por si estuvieran en la mar, porque nosotros en tierra no tenemos capacidad para actuar.

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