07 de noviembre de 2018
07.11.2018
Investigación

Sospechan que el incendio en el cuartel de Son Gotleu fue obra de un policía

Un informe interno de 2015 ya alertaba de la falta de medidas de seguridad en el recinto, con cámaras que no graban

07.11.2018 | 02:45
Coches quemados durante la madrugada del lunes en el exterior del cuartel de la Policía Local en Son Gotleu.

La cámara de seguridad del cuartel de la Policía Local de Palma en Son Gotleu, donde en la madrugada del lunes pegaron fuego a seis coches y 25 motos policiales, funciona perfectamente, pero las imágenes no se graban porque se está a la espera de instalar un nuevo servidor en el sistema informático. Está previsto llevar a cabo esta instalación la semana que viene.

Demasiada casualidad o información privilegiada, lo que ha llevado a sospechar que el atentado sería obra de un policía. En cualquier caso, el incendio intencionado, que ha causado daños por valor de más de 400.000 euros, ha puesto de manifiesto las graves carencias de seguridad en estas oficinas policiales, y que ya habían sido expuestas en un informe interno de 2015.

El cuartel de Son Gotleu no está habilitado como oficina de denuncias ni dispone de un servicio de atención al público. Básicamente se trata de una oficina donde los funcionarios tienen sus taquillas, pasan revista y tienen los vehículos oficiales. De noche permanece cerrado y vacío. En el informe citado, elaborado por la propia Policía en 2015, ya se hacía mención a que la cámara de seguridad instalada en el exterior del recinto no funcionaba, el vallado no alcanzaba todo el perímetro y las puertas exteriores son de aluminio, muy endebles. Desde la dirección de la Policía explican que, estas carencias en seguridad no afectan al depósito donde los agentes guardan sus armas de fuego, una habitación blindada y con un sistema de videovigilancia que sí graba.


Las cámaras funcionan, pero las imágenes no se graban.  B. RAMON

Fuentes policiales añaden que en el año 2015 se produjo en este recinto un robo de material de venta ambulante que había sido decomisado, por lo que la concejala de Seguridad, Angélica Pastor, ordenó que se activaran todas las medidas de seguridad. Parece ser que el sistema de videovigilancia exterior estuvo en funcionamiento un tiempo, pero recientemente el servidor informático de este sistema se había quedado obsoleto, por lo que se decidió sustituirlo por uno más moderno. El nuevo servidor ya ha sido adquirido y está en los almacenes de la Policía, pendiente de ser instalado. Estaba previsto que entrara en funcionamiento en apenas una semana. En el ínterin, las imágenes que recoge la cámara no quedan grabadas.

Este es el principal indicio que lleva a los encargados de la investigación a sospechar que la persona o personas que en la madrugada del lunes pegaron fuego a los vehículos policiales sabían que podrían actuar sin que la escena quedara registrada. Algunas fuentes apuntan a la posibilidad de que se trate de un agente o exagente de Policía.


La valla alrededor del recinto policial tiene grandes huecos.  B. RAMON

La investigación ha quedado en manos del Grupo de Atracos de la Policía Nacional, que lleva ya un año tras la pista de un pirómano que ha destruido 250 contenedores de basura en la ciudad, por un valor de 250.000 euros.

Aunque la investigación del atentado en el cuartel está en una fase muy inicial, los agentes no creen que se trate de la misma persona, ya que se trata de un acto vandálico con un perfil muy diferente.


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