05 de noviembre de 2018
05.11.2018

Condenada una pareja por abandono y tener desnutrida a la madre de él de 93 años

Un matrimonio acepta sendas penas de un año de cárcel por no cuidar a la anciana ni cambiarle los pañales en su casa en Palma

05.11.2018 | 02:45
El matrimonio acusado ha sido condenado recientemente por un juzgado de Palma en Vía Alemania.

Tenía a su madre de 93 años en un deplorable estado de higiene, desatendida y desnutrida en su propia casa en Palma. Así, llegó la anciana al hospital de Son Espases en noviembre de 2016, cuando saltaron las alarmas. Los bomberos tuvieron que entrar en el domicilio y se la encontraron tirada en el suelo con la cadera y el codo rotos tras haber sufrido una caída. Ahora, un juzgado de Palma ha condenado al hijo y a la nuera de la nonagenaria a sendas penas de un año de prisión por un delito de abandono de persona con discapacidad.

El matrimonio acusado reconoció los hechos hace varios días ante una magistrada de la ciudad en la sede de Vía Alemania. Además del año de cárcel con el que se conformaron, ambos han sido inhabilitados durante diez años para el ejercicio del derecho de guarda, tutela o curatela.

La pareja convivía con la anciana en una vivienda situada en las inmediaciones del barrio de Sant Agustí, en Palma, desde 2011. En esas fechas, ambos decidieron sacar a su madre y suegra, respectivamente, de la residencia donde estaba ingresada para llevarla a su domicilio. Pese a saber que estaban obligados a velar por el cuidado y bienestar de la nonagenaria, y que además se quedaban con su pensión con el pretexto de cuidarla, la tuvieron completamente desatendida en casa, según se desprende de la sentencia, que ya es firme.

Así, los dos acusados no cubrían las necesidades más básicas de la anciana. No la ayudaban a levantarse cuando ella lo necesitaba, no le cambiaban los pañales, no mantenían unas mínimas condiciones de higiene, la dejaban desatendida en numerosas ocasiones y no le daban tampoco comida ni nutrientes adecuados y necesarios, según destaca la resolución judicial.

Pena suspendida

El hijo y la nuera de la víctima confesaron los cargos ante la sala. Ambos se declararon autores responsables de un delito de abandono de persona con discapacidad. Tras alcanzar un acuerdo las defensas y la fiscalía, la magistrada dictó sentencia 'in voce'. Luego, los abogados defensores solicitaron que se les suspendiera la pena de un año de cárcel impuesta a la pareja. El fiscal no se opuso.

Al final, la jueza acordó el beneficio de la suspensión de la condena para el matrimonio encausado por un periodo de cuatro años, con la condición de que no vuelvan a delinquir. Por ello, no ingresarán en prisión.

Según se declara probado, los hechos sucedieron en fechas no determinadas, pero en todo caso desde octubre de 2016, cuando la pareja de encausados convivía en un domicilio en la zona de Sant Agustí, en Palma, junto con la madre de él, que en esa época tenía 93 años, al haber nacido en 1923.

El matrimonio residía con la anciana desde 2011, cuando ambos la sacaron de la residencia donde se encontraba para llevarla a su vivienda. Además, su hijo tenía poderes generales para administrar y gestionar todo el patrimonio de su madre.

Los dos acusados, a pesar de tener conocimiento de las obligaciones que habían asumido de velar por el cuidado de la nonagenaria y quedándose con la pensión de ella con el pretexto de cuidarla, desatendieron "de manera consciente y deliberada" las necesidades más básicas de la mujer, según indica la sentencia.

Esta situación de desatención se produjo en numerosas ocasiones. No le cambiaban los pañales ni le proporcionaban tampoco comida ni nutrientes adecuados.

Como consecuencia de estos hechos, la perjudicada tuvo que ser ingresada en el hospital de Son Espases el pasado 5 de noviembre de 2016, después de que los bomberos acudieran a la vivienda donde residía, al no poder acceder los acusados a la misma, y se encontraran a la anciana tirada en el suelo debido a una caída.

La nonagenaria llegó al hospital en unas condiciones de higiene deplorables, con rotura de cadera y codo y desnutrida debido a la falta de cuidados de su hijo y su nuera. El 16 de febrero de 2017 un juzgado prohibió a los acusados aproximarse a la anciana. No consta que haya sido judicialmente incapacitada. Su hijo cuenta desde abril de 2016 con un poder por el que ella le concede plenos poderes de representación.

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