10 de octubre de 2018
10.10.2018
Inundación Sant Llorenç

Un paisaje de devastación y una vecindad desesperada

Muchas personas desconocían el estado de sus viviendas y el paradero de familiares, amigos y mascotas

10.10.2018 | 01:42
Un paisaje de devastación y una vecindad desesperada

Dantesco panorama. Los vecinos de Sant LLorenç no daban crédito. Sin duda alguna el municipio se convirtió ayer en una zona catastrófica: casas derruidas, coches amontonados y destrozados, búsqueda de familiares desaparecidos, abudante barro y vegetación obstaculizando carreteras y calles a oscuras durante muchas horas y sin cobertura móvil o los accesos a las localidades cerrados.

Los mayores del lugar no recuerdan un episodio tan trágico como este. Ni tan siquiera las famosas inundaciones del año 1989 fueron tan fatales en esta zona.

Decenas de efectivos se movilizaron para devolver Sant Llorenç y Son Carrió a la normalidad: Guardia Civil, Policía Local, Bomberos y voluntarios de Protección Civil, entre otros. El rostro del alcalde, Mateu Puigròs, era todo un poema. Como el resto de ciudadanos, no salía de su asombro.

Los daños son mayúsculos, domicilios particulares inundados, techos que se vinieron abajo, adoquines de plazas y calles levantados, arbolado por los suelos, etc.

Será hoy por la mañana cuando se descubra el alcance real de lo sucedido. Ayer a media noche los interrogantes eran innumerables y la desesperación, mayúscula, muchos vecinos desconocían el estado de sus viviendas y lo que es más grave, el paradero y estado de sus parientes, amigos y mascotas.

Uno de los puntos donde se concentraron los vecinos fue la gasolinera de la entrada a Sant Llorenç desde Manacor. Se daba el caso de que era uno de los pocos sitios de toda el área donde había cobertura móvil para poder comunicarse y conocer las últimas novedades.

Esta devastadora inundación ha provocado innumerables daños materiales en la localidad que tardarán mucho tiempo en solucionarse.

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