26 de septiembre de 2018
26.09.2018
Diario de Mallorca
Tribunales

Los afectados por Air Pal: "Se rieron en mi cara, me dijeron que nunca vería el dinero"

Alumnos de la escuela de pilotos dicen que pagaron 50.000 euros por cursos que nunca acabaron

26.09.2018 | 02:45
Los cuatro acusados de estafa, en el banquillo de la Audiencia de Palma.

Felipe Moreno

  • El exdueño declara como testigo
    Felipe Moreno, fundador de la escuela balear de turismo y expropietario la academia de pilotos Air Pal, declaró ayer como testigo en el jucio junto a su hija y su yerno. Vendieron la empresa a los acusados en junio de 2006. Los antiguos dueños detallaron que se enteraron de los problemas posteriores de la escuela por los periódicos y por sus antiguos trabajadores y alumnos. "Nos metimos en un mundo que desconocíamos, en aviación civil. Al principio y durante unos años la empresa fue rentable, pero con la caída de las torres gemelas el mundo de la aviación entró en una crisis. No éramos los más adecuados para llevar el negocio. Por eso, en 2006 decidimos vender", admitió la hija de Moreno.

"Firmé un contrato con Air Pal el 4 de octubre de 2003 en la escuela de pilotos. Pagué 50.245 euros, mi padre pidió un crédito hipotecario. El curso empezó a mediados de octubre, el contrato decía que la duración era de 24 meses pero que se podía ampliar. En 2005 aún no había acabado las clases teóricas porque daban prioridad a las primeras promociones. En 2006 se vendió la escuela y nadie me informó. Yo quería la devolución de mi dinero por incumplimiento de contrato. Se rieron en mi cara. Me dijeron que ese dinero nunca lo vería". Uno de los alumnos perjudicados por la supuesta estafa millonaria en la escuela de pilotos Air Pal relató ayer en la segunda sesión del juicio en la Audiencia de Palma el calvario que vivió al no poder completar su formación en Granada.

"Los nuevos dueños de la escuela no me ponían horas de vuelo. Me pedían 6.000 euros más para hacer un curso de repaso, que era para pagar a los profesores. Después de junio de 2006 ya acabé las clases teóricas, pero no me pusieron ni una hora de vuelo. Llamaba, insistía y no me ponían vuelos. Siempre con excusas de que el avión estaba en Mallorca y a los de Mallorca les decían que el avión estaba en Granada", prosiguió el perjudicado ante el tribunal de la sección segunda.

"Hice 32 horas de vuelo de las 235 que tenía que hacer. En febrero de 2005 fue mi último vuelo. Me tuve que ir a otra escuela a sacarme la teórica. Luego, la parte teórica a los tres años me caducó. Yo fui a esta escuela por el prestigio que tenía y porque dependía de la escuela de turismo de Balears. Por eso, mis padres me dejaron el dinero", explicó la víctima.

Declaran los afectados


Media docena de perjudicados declararon ayer en la vista oral por estafa continuada por la que se sientan en el banquillo cuatro acusados, dos hombres y dos mujeres, quienes se enfrentan a sendas penas de seis años de prisión y una indemnización que roza el millón y medio de euros.

Dos encausadas negaron ayer ante la sala haber llevado la administración real de la empresa ni dedicarse a la gestión ni las cuentas. Según su versión, ellas no participaron en la compra de la escuela de pilotos ni en las negociaciones en junio de 2006. Ambas mujeres se desvincularon del día a día en la administración de la sociedad.

La mayoría de las víctimas coincidió ayer en que pagaron unos 50.000 euros por los cursos de piloto que nunca completaron.

"Empecé el curso a finales de 2003. Pagué 52.890 euros. En 2006 no había acabado todavía las clases teóricas ni las horas de vuelo. Solo llevaba 36 horas. Siempre tenía que ir detrás de ellos y llamar para volar. Desde el principio, ya con los antiguos dueños, había problemas. Al final no me saqué el título de piloto. La escuela Air Pal cerró en marzo de 2007", se lamentó ayer otro afectado en el plenario.

Un instructor de vuelo de la academia apuntó que dejó de cobrar su sueldo en agosto de 2007. A otro le pagaron hasta diciembre de 2007. "En enero y febrero de 2008 ya no cobré", recalcó el trabajador.

Varios perjudicados compaginaban su trabajo, incluso de noche, para poder abonar el curso de piloto. "A partir de 2006 no recibí ninguna clase de vuelo. No tengo la licencia de piloto", aseguró uno de los 33 afectados.

Otro confirmó que pagó 51.000 euros por la formación. "Las clases tenían que durar dos años. Tras la venta de la empresa ya no pude volar. No he recuperado nada, ni mi libro de vuelo. No tengo el título de piloto, lo he perdido todo. Me pidieron luego que pagara más dinero", se quejó el testigo.

Una alumna que también trabajaba en una aerolínea chárter indicó que escogió esa escuela de pilotos por la flexibilidad que le ofrecían para hacer el curso. "Me faltaban muchas horas de vuelo y nunca había sitio para que yo volara", manifestó.

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