24 de septiembre de 2018
24.09.2018

Detenido un joven por dar una paliza a una perra y tirarla a un contenedor en Palma

El sospechoso fue identificado por la Guardia Civil gracias al cotejo del ADN de un cachorro de la misma camada que vendió

24.09.2018 | 02:45
Estado en el que fue hallada la cachorra, malherida en un contenedor en Son Ferriol en abril.

El ADN ha permitido detener a un joven de 20 años por dar una paliza a una perrita de tres meses y tirarla malherida a un contenedor en Palma. El sospechoso ha sido identificado tras cotejar muestras biológicas del cachorro con un animal muy parecido que había vendido por Internet. El resultado demostró que ambos eran hermanos y de la misma camada. El joven está acusado de un delito de maltrato animal. La perrita, hallada en abril en Son Ferriol y bautizada con el nombre de Vida, fue rescatada por una asociación protectora de animales y ha logrado recuperarse tras un largo tratamiento veterinario.

El pasado 13 de abril por la noche, varios vecinos de la zona de Son Gallard alertaron de la aparición de una cachorra gravemente herida en un contenedor de basuras. Una colaboradora de la entidad animalista Peluditos de Son Reus acudió al lugar y se hizo cargo del animal. Fue trasladada a una clínica veterinaria de Palma, donde comprobaron que su estado era crítico. Había sufrido un traumatismo craneoencefálico y tenía varias costillas fracturadas a consecuencia de una brutal paliza. La perra quedó ingresada en coma.

Cotejo del ADN

Peluditos de Son Reus presentó una denuncia por lo ocurrido. El caso quedó en manos del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil. Los agentes descubrieron que en febrero una persona había comprado un cachorro muy parecido al encontrado en el contendor. Era un macho de la misma edad y con grandes similitudes físicas. Los investigadores sospecharon que se trataba de dos perros de la misma camada.

La pista resultó ser buena, pero los guardias tuvieron que llevar a cabo numerosas gestiones para confirmarlo. El Seprona contactó con la persona que había comprado el can y se citaron con él. Acudieron a la entrevista acompañados de un veterinario de la Fundación Natura Parc y tomaron una muestra de saliva. Lo mismo hicieron con el animal malherido y tomaron declaración también al vendedor.

Con estos restos biológicos, el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil llevó a cabo un cotejo del ADN de ambos perros. Los resultados, conocidos hace unos días, evidenciaron que los dos cachorros eran hermanos y de la misma camada.

Con esta información, el pasado lunes los agentes del Seprona arrestaron al joven de 20 años que había vendido el animal por Internet por la brutal agresión al cachorro hallado en el contenedor. Está acusado de un delito de maltrato animal.

Vida logró recuperarse. Los donativos recogidos por Peluditos de Son Reus permitieron someterla a todas las pruebas y tratamientos necesarios. Tras pasar varios días en la clínica veterinaria, fue entregada a una familia para que se hiciera cargo de ella.

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