Suscríbete

Caso Abierto - Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Semana negra

La manifiesta satisfacción por la caída de Los Lobato

La manifiesta satisfacción por la caída de Los Lobato

Pocas veces la satisfacción era tan manifiesta en la s dependencias de la Comandancia de la Guardia Civil de Balears, en la calle Manuel Azaña, con el éxito de una operación como el pasado martes. Después de tres décadas jugando al gato y al ratón, la trabajada impunidad de la que había gozado el clan de Los Lobato había llegado a su fin. Para lograrlo, los investigadores del Instituto Armado habían tenido que estrechar el cerco con la máxima discreción para no ser detectados por la banda de ladrones más escurridiza que ha operado en Mallorca en los últimos años. El coronel Jaime Barceló no ocultó su orgullo por el éxito de la operación que había conseguido desmantelar a este grupo de delincuentes, cuyas artes delictivas habían pasado de generación en generación. "Su especialización ha sido un acicate para los investigadores, que han tenido que realizar una labor muy meticulosa", resaltó. De hecho, el mismo Barceló había participado en las pesquisas iniciales allá por 1988 en las que se produjo la primera detención de este grupo de delincuentes. La acreditada habilidad de esta banda de malhechores les había permitido que no se pudiera demostrar su participación directa en la actividad delictiva durante todo este tiempo. Buena prueba de ello es que al patriarca se le considera el verdadero artífice de este tipo de delitos, cometidos con sigilo extremo.

Un chapuzón con los patos

El miércoles por la tarde el calor apretaba en Palma. Un hombre decidió refrescarse dándose un chapuzón en el estanque de s'Hort del Rei, donde viven varios cisnes. Varios ciudadanos observaron boquiabiertos cómo el individuo se metía en el agua sin reparos y alertaron a la Policía Local. Varios agentes acudieron al lugar para sacar el intruso, pero cuando llegaron ya había salido.

¿Quién paga?

Una mujer acudió a un bazar chino del Camí Salard para comprar algunos productos. Cuando recorría los pasillos, golpeó accidentalmente una figurita expuesta en un estante, que cayó al suelo y se rompió. Los encargados del comercio no tardaron en abordar a la clienta y exigirle que abonara la pieza fracturada. Comenzó una acalorada discusión en la que las partes no se ponían de acuerdo. La mujer exigió el libro de reclamaciones, pero no quisieron dárselo. Al final, tuvo que intervenir la Policía Local para poner paz.

Como una cuba

A las tres de la madrugada del jueves, una patrulla policial observó a un conductor realizando extrañas maniobras en la calle Aragó, en Palma. El vehículo zigzagueaba y daba bruscos frenazos y acelerones sin motivo. Los agentes sospecharon que el hombre iba ebrio y lo interceptaron. Estaba en lo cierto: cuadruplicó la tasa máxima permitido en la prueba de alcoholemia. Fue citado para un juicio rápido al día siguiente y se le requisó el coche para que no siguiera conduciendo.

A buen entendedor...

Los mendigos que piden limosna suelen utilizar precarios carteles para explicar su situación y tratar de sensibilizar a los transeúntes para que les den unas monedas. Pero algunos son muy escuetos. Desde hace unos días, en las Avenidas, un hombre pide caridad con solo tres letras escritas en un folio: "S.O.S."

Indiferencia en Magaluf

La espectacular redada de la Guardia Civil contra los traficantes de droga en Magaluf tuvo una repercusión desigual. Los efectivos del Instituto Armado irrumpieron en los domicilios cuando muchos de los participantes en las habituales noches desenfrenadas de Punta Ballena se acababan de ir a la cama. Algunos de los más trasnochadores intentaron grabar con sus teléfonos móviles a los agentes del Instituto Armado con el rostro cubierto con el pasamontañas. Otros, en cambio, tenían una prioridad bien distinta. La principal misión de algunos jóvenes británicos recién levantados era acudir al supermercado para comprar una botella de agua con la que paliar la resaca.

Revisores del gas en verano

Hay timadores que no tienen el menor escrúpulo para tratar de estafar a sus víctimas potenciales con el fraude de la revisión del gas en pleno verano. Hace unos días fueron descubiertos varios de estos estafadores cuando intentaban perpetrar este fraude en domicilios de la calle Barrera, en el barrio palmesano de Son Espanyolet. Agentes de la Policía Local acudieron al lugar ante las denuncias de los vecinos por las sospechas fundadas que despertaban estos sujetos. Cuando se personaron los efectivos policiales, los timadores se percataron de su presencia y de que no eran bien recibidos por los residentes. No tardaron en volatilizarse.

Autoescalera aparcada

La presencia de una autoescalera de Bombers de Palma estacionada en la calle Monseñor Palmer desató la alarma entre el vecindario. Muchos residentes temieron que pudiera haber un fuego. En realidad, la labor era más prosaica. Los bomberos tenían que abrir una puerta y llevaron la autoescalera por si era necesaria.

Policía lesionado Fractura de peroné por un empujón

José Luis, agente de la Policía Local de Palma, pasará una larga temporada de baja. El lunes estaba identificando a un vendedor ambulante en la zona del Born cuando el individuo se escabulló. Arremetió contra el policía, cuya pierna izquierda dio un giro demasiado brusco. El resultado: fractura de peroné y posible afectación de liegamentos. Esperamos que se recupere pronto.

Compartir el artículo

stats