25 de mayo de 2017
25.05.2017
Tribunales

El presunto agresor sexual des Firó sigue en la cárcel por ocultar a otros implicados

El juez confirma el encarcelamiento del vecino de Sóller en un contundente auto en el que destaca que banalizara los hechos

25.05.2017 | 02:45
Batalla entre moros y cristianos en la playa de Can Repic, en el Port de Sóller.

El apunte

  • Siguen las pesquisas para identificar al resto de sospechosos

    La Guardia Civil prosigue con las pesquisas para tratar de identificar y localizar al resto de sospechosos que participaron en la agresión sexual el pasado lunes 15 de mayo durante la celebración de es Firó de Sóller cuando manosearon y denigraron a una joven de 19 años. Según la versión de la denunciante, además del hombre arrestado, otros tres la rodearon y acorralaron en el puente de Can Repic, en el Port de Sóller. Dos se colocaron delante y otros dos detrás, sin dejarla escapar, y empezaron a tocarla por todas partes con comentarios machistas. También le pintaron la cara de negro y le causaron arañazos a la altura del ojo. Hay otro investigado por no auxiliar a la perjudicada.

El magistrado Juan Manuel Sobrino, del juzgado de instrucción número 1 de Palma, ha confirmado la situación de prisión provisional, comunicada y sin fianza para el vecino de Sóller de 36 años detenido la semana pasada por una agresión sexual a una joven de 19 años durante la celebración de es Firó, tras el simulacro de batalla entre moros y cristianos en la playa de Can Repic, ante la gravedad de los hechos y por su nula colaboración para identificar al resto de implicados. El sospechoso permanece encarcelado desde el martes de la semana pasada.

El juez ha desestimado el recurso de reforma interpuesto hace varios días por la defensa del acusado, que pidió la libertad del hombre al alegar que no existía riesgo de fuga, al tener arraigo en la isla, y tampoco había peligro de reiteración delictiva al carecer de antecedentes, como adelantó Diario de Mallorca.

El reciente auto que ratifica el encarcelamiento del sospechoso rechaza los argumentos de la defensa. El juez detalla que los razonamientos de la primera resolución no han variado en absoluto y vuelve a destacar que existen en la causa "numerosos indicios incriminatorios" de que el hombre pudo ser autor de "un delito muy grave", el de agresión sexual, con la cualificación agravada de haberlo cometido por la actuación conjunta de dos o más personas, lo que conlleva una pena de entre cinco y diez años de prisión.

Además de la gravedad del delito y de la pena a imponer, lo que aumenta el riesgo de fuga del investigado, según el magistrado, "debe tenerse en cuenta las circunstancias que rodean al delito presuntamente cometido y que incrementa la gravedad de los hechos y el riesgo de reiteración delictiva de que el investigado pueda volver a cometer hechos similares, ante la escasa importancia que dio a los hechos en su declaración como detenido en el juzgado de guardia", resalta el auto en sus fundamentos.

El juez reprocha al vecino que banalizara el encuentro con la joven de 19 años en el puente de Can Repic y también critica que no colaborara "en lo más mínimo" para identificar y localizar al resto de sospechosos, al menos otros tres hombres que rodearon y acorralaron a la víctima y la manosearon por todo el cuerpo, según la denunciante.

Podría malograr las pesquisas

El auto indica que se están realizando diligencias para tratar de encontrar a los otros tres implicados en la agresión y, en el caso de que el acusado fuera puesto en libertad, "podría hacer inútiles las diligencias que se están practicando al respecto". Por todo ello, confirma su situación de prisión provisional.

El magistrado, como ya hizo en su primer auto, insiste en que la declaración de la perjudicada fue "clara, directa, sin incurrir en contradicciones ni incongruencias" y de carácter muy convincente. Su testimonio hace pensar al juez que el investigado actuó de forma conjunta y coordinada con al menos otras tres personas, que no están detenidas. El vecino de Sóller no colaboró para identificar al resto de implicados.

Según la versión de la perjudicada, todos ellos la rodearon, dos por delante y dos por detrás, sin la posibilidad de escapar, y la sometieron a todo tipo de tocamientos en pechos, glúteos y la zona vaginal durante unos cuatro o cinco minutos. También intentaron bajarle los pantalones que vestía, además de agredirla pintándole los ojos y el rostro con pintura negra, lo que le imposibilitaba ver y reducía su posibilidad de escapar. Los agresores no lograron bajarle los pantalones porque la chica llevaba puesto un cinturón, pero trataron de introducir las manos por debajo de su ropa. El detenido negó los tocamientos y alegó que únicamente pintó la cara a la joven. Hay otro investigado por no auxiliar a la perjudicada.

Según el juez, actualmente se están llevando a cabo pesquisas para tratar de identificar y localizar al resto de implicados en la agresión sexual de es Firó.

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