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Tribunales

Nueve años de cárcel por un atraco a mano armada en un banco en Palma

Los dos asaltantes aceptaron las penas por robar armados con pistolas y encapuchados una sucursal en el Paseo Mallorca, a 200 metros de la Jefatura de Policía, en octubre de 2014 - Uno de ellos pegó dos tiros al aire y el otro dio un culatazo a un empleado

Agentes de la Policía Nacional en la sucursal bancaria donde se produjo el asalto en el Paseo Mallorca.

Agentes de la Policía Nacional en la sucursal bancaria donde se produjo el asalto en el Paseo Mallorca. b. ramon

Dos jóvenes atracadores han aceptado penas que suman nueve años y ocho meses de prisión por un asalto a mano armada a plena luz del día en un banco en el centro de Palma en octubre de 2014. Los sospechosos irrumpieron a las doce del mediodía en la sucursal del Paseo Mallorca, a escasos 200 metros de distancia de la Jefatura Superior de Policía, al grito de "esto es un atraco, al suelo". Ambos llevaban pistolas y ocultaban sus rostros con un casco integral. Uno de ellos no dudó en pegar dos tiros al aire para amedrentar al personal y a un cliente de la oficina. Mientras, su compinche agredió a un empleado del banco al golpearle en la cabeza con la culata del arma.

Los dos ladrones se hicieron con un botín de 1.380 euros y huyeron a toda velocidad a bordo de una motocicleta que un mes antes habían sustraído muy cerca de allí, en la calle Simó Ballester de Palma, y a la que cambiaron la placa de matrícula para dificultar las pesquisas. Pese a ello, los agentes del Grupo de Atracos de la Policía Nacional dieron con el paradero de los imputados y los detuvieron a finales de enero de este año en el Port d'Alcúdia. Desde esas fechas, la pareja permanece encarcelada.

Hace varios días, los dos acusados fueron trasladados a los juzgados de Vía Alemania de Palma. Los atracadores, dos ciudadanos de origen argentino de 34 y 22 años, confesaron los hechos ante la sala. Ambos se declararon autores de un delito de robo con violencia e intimidación con utilización de instrumento peligroso con la circunstancia agravante de disfraz, otro de hurto, falsificación en documento oficial y una falta de lesiones.

Los encausados aceptaron sendas penas de cuatro años y diez meses de cárcel y una multa y el juicio se celebró únicamente para decidir la expulsión del país de uno de los asaltantes. El abogado defensor solicitó que su representado abandone España por mandato judicial.

Los hechos se remontan al pasado verano. Según la tesis de la fiscalía, los dos jóvenes robaron una motocicleta marca Kawasaki al manipular su sistema de arranque entre el 22 de agosto y el 2 de septiembre de 2014. El vehículo, tasado en 3.500 euros, estaba correctamente estacionado en la calle Simó Ballester de Palma, donde se ubica la Comisaría de Policía. Los sospechosos luego cambiaron la placa de matrícula por otra duplicada perteneciente a otra motocicleta.

Atraco a mediodía

Un mes después de apoderarse de la moto, los dos jóvenes perpetraron un asalto a mano armada en un banco de la ciudad. Así, sobre las doce del mediodía del pasado 8 de octubre de 2014, ambos se dirigieron con el vehículo sustraído a la sucursal bancaria de Sa Nostra, situada en el número 44 del Paseo Mallorca, a unos 200 metros de la Jefatura Superior de Policía en Palma. Los atracadores iban armados con una pistola cada uno y se tapaban la cara con un casco integral.

La pareja entró en la oficina y gritó: "Esto es un atraco, al suelo". Acto seguido, uno de los jóvenes, el de 22 años, disparó dos tiros al aire, lo que provocó que los trabajadores y un cliente se arrojaran al suelo.

A continuación, el otro asaltante, de 34 años, se dirigió a un empleado encargado de la caja, quien había permanecido de pie, y le apuntó con la pistola. El atracador le exigió que le diese el dinero de la caja, cosa que no fue posible ya que no podía abrirse el dispositivo de seguridad porque funciona con un sistema de retardo.

Al comprobar que el trabajador no podía abrir la caja en esos momentos, el delincuente le golpeó con la culata del arma en la parte posterior de la cabeza. Posteriormente, le obligó a abrir los cajones y así consiguió hacerse con un botín de 1.380 euros, según la versión del ministerio público.

Por último, el atracador más joven encañonó en la cabeza a un cliente con la pistola y dijo: "No os mováis". Entonces, decidieron abandonar la sucursal bancaria a toda prisa a bordo de la motocicleta Kawasaki robada.

El vehículo fue recuperado con posterioridad por parte de la Policía Nacional y presentaba desperfectos que fueron tasados pericialmente en la cantidad de 621 euros.

Como consecuencia de la agresión, el empleado del banco sufrió un traumatismo craneoencefálico que precisó para su curación una única asistencia sanitaria. Tardó en sanar de las lesiones cuatro días, según el fiscal.

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