Un joven holandés de 24 años, que se encontraba de vacaciones en Mallorca alojado en un hotel de s'Arenal, esperó ayer agazapado en el paseo de es Carnatge y abordó a una mujer que se encontraba paseando al perro. Tras llevarla detrás de unos matorrales, intentó violarla. La víctima opuso una activa resistencia para evitar que consumara la agresión sexual. Al no lograr su objetivo, el sujeto cogió una piedra y la golpeó con ella en la cabeza. La Policía Nacional le detuvo poco después por el intento de agresión sexual y las lesiones.

Los hechos se produjeron sobre las 8.40 horas. Una mujer de 40 años se encontraba paseando el perro por el paseo de es Carnatge, en las inmediaciones de Cala Gamba.

De repente, un joven holandés de 24 años se abalanzó sobre la víctima, la cogió y se la llevó detrás de unos matorrales. Su intención era violar a la mujer. Ella se resistió con todas sus fuerzas y evitó que él lograra su propósito. El agresor reaccionó con furia y la golpeó en la cabeza con una piedra, antes de abandonar el lugar.

Como buenamente pudo, la víctima salió de detrás de los matorrales con la cabeza ensangrentada. Un hombre que paseaba a los perros se la encontró y pidió ayuda.

La víctima acudió por su propio pie al hospital Sant Joan de Déu, situado en las proximidades, y pidió ser atendida. Los facultativos asistieron a la mujer y se percataron de que presentaba un traumatismo craneoencefálico de carácter grave y policontusiones. Dada la importancia de las lesiones, el personal sanitario decidió que fuera trasladada en una UVI móvil del Ib-salut hasta Son Espases.

Mientras tanto, un dispositivo especial se activó en torno al lugar donde se había cometido el intento de violación para tratar de capturar al autor. Numerosos efectivos del Cuerpo Nacional de Policía se movilizaron por la zona, con el apoyo de una patrulla de la Policía Local.

Tras realizar una batida por las inmediaciones, los agentes localizaron a un sujeto con unas características que encajaban con la descripción física que había aportado la víctima. Los policías se percataron de que tenía restos de sangre en la camiseta y arañazos.

A continuación, los policías detuvieron por el intento de agresión sexual y las lesiones a la víctima. Agentes del Servicio de Atención a la Familia (SAF) de la Policía Nacional se encargan de la investigación del caso.