Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Tribunales

Dos condenados por herir de un tiro accidental a un alumno en una academia de Policía en Palma

El profesor y el aspirante que disparó un revólver indemnizan con 55.000 euros a la víctima y pagarán una multa por una falta de imprudencia - El proyectil impactó en la oreja del afectado

Los condenados, ayer durante la vista celebrada en un juzgado de lo penal de Palma.

Los condenados, ayer durante la vista celebrada en un juzgado de lo penal de Palma. m.o.i.

Dos hombres fueron condenados ayer por el tiro accidental que recibió un aspirante a policía en una academia de Palma. El proyectil impactó en la oreja de la víctima y le causó graves lesiones por las que tuvo que ser intervenido tres veces y padece importantes secuelas. El profesor y el alumno que efectuó el disparo con un revólver han indemnizado a la víctima con 55.000 euros y ayer aceptaron pagar una multa de 120 euros como autores de una falta de lesiones por imprudencia leve. El instructor, miembro del Cuerpo Nacional de Policía, y el aspirante admitieron su responsabilidad después de que la fiscalía rebajase su petición inicial de sendas penas de dos años de prisión.

Según reconocieron los acusados, los hechos ocurrieron el 6 de octubre de 2010 en una academia privada en la calle Frida Kahlo, en Palma, durante una clase sobre armas de fuego impartida a 25 aspirantes a policía. Tras una explicación teórica, el profesor facilitó a los alumnos una escopeta de corredera que se pasaron los unos a los otros antes de devolvérsela. Acto seguido, les entregó un revólver que estaba inutilizado pero cuyo tambor se podía abrir golpeándolo. Sin recuperar el arma, entregó varios cartuchos a los jóvenes sin explicarles que algunos de ellos podían abrir fuego. El hombre solo les dio advertencias generales, como "las armas las carga el diablo y las disparan los gilipollas", y se marchó del aula dejando a los alumnos con el revólver y la munición.

Uno de los aspirantes, durante la ausencia del instructor y creyendo que ni la munición no era real ni el revólver podía disparar, abrió el tambor e introdujo uno de los proyectiles. Apretó el gatillo tres veces y a la tercera el arma disparó una bala que alcanzó a un compañero suyo en la oreja izquierda. La víctima sufrió perforación timpánica y una lesión en el conducto auditivo externo, además de heridas en la mandíbula. Tuvo que ser hospitalizado e intervenido quirúrgicamente tres veces. Tardó en recuperarse casi dos años y le han quedado como secuelas déficit de la agudeza auditiva, otitis media crónica y trastorno depresivo reactivo, así como una cicatriz en la oreja de cuatro centímetros.

De delito a falta

La fiscalía consideraba en su escrito de conclusiones provisionales que los hechos constituían un delito de lesiones imprudentes y solicitaba sendas condenas de dos años de prisión para el alumno que efectuó el disparo y el instructor, para quien además reclamaba su inhabilitación durante tres años para ejercer la docencia utilizando armas. También pedía que ambos, junto a una compañía de seguros, indemnizaran con 45.500 euros al perjudicado por las lesiones y las secuelas derivadas del incidente.

Sin embargo, el ministerio público, la acusación particular y los abogados de los procesados alcanzaron un acuerdo de conformidad antes del juicio y las penas quedaron notablemente reducidas. De este modo, los acusados indemnizaron a la víctima con 55.000 euros y durante la vista celebrada ayer en un juzgado de lo penal de Palma se declararon culpables de una falta de lesiones por imprudencia leve por la que aceptaron pagar una multa de 120 euros. Tras el acuerdo alcanzado por las partes, el magistrado dictó sentencia 'in voce' y declaró la firmeza del fallo, por lo que no puede ser recurrido.

Compartir el artículo

stats