La Policía Nacional ha detenido en los últimos meses a tres jóvenes y dos menores por prostituir a adolescentes a cambio de droga en Palma. Las víctimas son chicas que se fugaban de centros de acogida y de internamiento y algunas de ellas han denunciado que los acusados las forzaron a mantener relaciones sexuales al no aceptar el trato. Los hechos habrían ocurrido en una caseta en el antiguo apeadero provisional de Serveis Ferroviaris de Mallorca, en la calle Jacint Verdaguer, que fue tapiada por orden judicial hace unas semanas. Los investigadores mantienen abiertas las pesquisas y no descartan más detenciones.

La investigación del Servicio de Atención a la Familia (SAF) se inició el pasado verano al recibir varias denuncias sobre abusos sexuales a menores en la caseta cometidos desde junio. Al menos cuatro adolescentes de unos 16 años relataron que el grupo de jóvenes que ocupaba el local, donde se reunían a diario por las tardes, les habían pagado favores sexuales con droga.

Según estas menores, habían recibido pequeñas cantidades de hachís y marihuana a cambio de mantener relaciones con los acusados. Algunas de las víctimas relataron que cuando no aceptaban este trato eran agredidas sexualmente por los sospechosos. Además, aseguraron que habían sido retenidas en la caseta contra su voluntad en varias ocasiones.

Los agentes, como informó DIARIO de MALLORCA, llevaron a cabo el 12 de agosto un registro en la caseta, situada junto al Pont del Tren y en desuso desde 2007. En aquella ocasión, sin embargo, los policías no encontraron a nadie dentro ni descubrieron pruebas sobre los supuestos abusos.

La investigación permitió en las semanas siguientes identificar a los jóvenes señalados por las víctimas. Desde entonces, la Policía ha detenido en varias fases a los cinco acusados, entre los que hay dos menores de edad. El último arresto se ha producido esta misma semana. La Policía les acusa de delitos de inducción a la prostitución, detención ilegal y agresión sexual. Además, entre los supuestos autores de estos abusos habría dos niños que no han cumplido todavía los 14 años, por lo que son inimputables.

Las víctimas procedían de familias desestructuradas, según explicaron fuentes policiales. Las chicas residían en centros de acogida, al haber sido concedida su tutela a organismos públicos, o bien estaban internadas cumpliendo medidas de reforma tras ser condenadas por la comisión de delitos. Las adolescentes acudían al local abandonado de Serveis Ferroviaris tras fugarse de estos centros, situación que habrían aprovechado los sospechosos para abusar de ellas. La Policía cuenta con el testimonio de cuatro víctimas, pero no descarta que haya más.

Tapiado por orden judicial

El caso está siendo investigado por un juzgado de instrucción de Palma. El magistrado ordenó a principios de mes que la caseta fuera tapiada para evitar que otras personas se cuelen allí. Los jóvenes acusados habían forzado el acceso al inmueble y pusieron un candado en la puerta para controlar quién accedía a él. El local fue construido en 2005 y sirvió como apeadero provisional mientras se construía el metro de Palma hasta marzo de 2007. Desde entonces, está en desuso y ha sido ocupado en varias ocasiones. Serveis Ferroviaris tenía previsto en verano ofrecerlo en un concurso público para arrendarlo por entre 200 y 300 mensuales.